sábado, 28 de marzo de 2009

UNA EN CADA FAMILIA - Cuentos Anormales

UNA EN CADA FAMILIA

Toda ocasión se mostraba propicia para señalarlo. Entre los círculos asiduos de amigos. Entre los casuales concurrentes al bar del pueblo, con sus incontables mesas. En las misas o cenas aburridas. Ninguna vez faltaban los comadreos.
Era comprensible. Provenía de una familia de arraigadas malas costumbres, a quienes les entusiasmaba la vulgaridad, el descanso interrumpido solo por el ocio. Cada uno de sus miembros conservaba el hábito de sustituir un favor por la moneda de curso corriente.
Permanecían indiferentes a las actividades artísticas o culturales. Habían dejado pasar todas las oportunidades para conseguir buenos trabajos o realizar estudios. La mediocridad encarnaba el semblante de la banda.
Él, uno de los tantos hermanos del clan, revelaba educación. Era instruido. Sensible. Con notable cortesía. Desdeñaba las banalidades.
Dejaba en zozobra a todos. Siempre hay en cada familia negra, una oveja buena.

No hay comentarios: