lunes, 2 de marzo de 2009

EL NAVEGANTE

El indígena lo aguardaba sin saberlo. Quería convidarle el maíz. El sabor del cacao y el trabajo incansable de la tierra.
El navegante llegó trayendo su corona. Y la barbarie de la civilización.

2 comentarios:

Analía dijo...

Me agradó leer tus cuentos, querida Fabiana, originales, buen final.
Te escribí a tu casilla de hotmail, espero recibas el mensaje.
Un cariño
Analía

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias Analia. Recibo tus palabras con honores.. Hasta pronto.