jueves, 28 de mayo de 2009

DESAIRES DE IRREALIDAD

Desde una ventana observé despavorido el fatal descubrimiento.
Ellos no percibían mi presencia.
Mi esposa estaba tendida en la cama.
Él junto a ella. Conocía sus gustos específicos. La complacía.
Desnudaban, descaradamente, una intimidad que me había llevado años desentrañar.
Ante este sombrío cuadro de irrealidad, no volveré a entrar, ninguna vez, en los sueños de mi mujer.
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( Pintura "Desnudos en el paisaje", de Roger Mantegani, pintor argentino nacido en Córdoba, 1957)

TESTIGO LÚCIDO

Mi ojo izquierdo, testigo lúcido, pudo verlo todo.
Comenzada la batalla, las piezas caían, una a una. Se arrinconaban, se desmoronaban, desaparecían.
Como heraldos valientes surcaban la nada y retornaban a sus puestos de combate, tras fecundos esfuerzos.
Una a una, se encorvaban, atemorizadas, sorbidas por la más extrema oscuridad.
Finalizado el acto, tan solo podía divisarse algún vestigio carcomido, en firme posición.
Fue por ello, que el oculista me prescribió anteojos, luego del examen.

EL VERDADERO PESO DEL ALMA- Fragmentos desde el interior

Manifestábamos en una entretenida conversación de adultos, los pormenores de las cirugías estéticas. El poderoso avance de la ciencia y la utilidad brindada por ésta, a gran parte del género humano.
La niña de nueve años, -quien ignora el atropello de la celulitis, las estrías, las arrugas, la calvicie y demás nimiedades de la edad- nos interrumpió, dando su sabia y atrevida opinión. -¡No entiendo porque se hace tanto problema la gente, si el cuerpo, no es más que carne que nos acompaña en la vida!- dijo-.


( Pintura de Vito Campanella- Modelo metafisica)

martes, 26 de mayo de 2009

LA MEDIUM

El olor a cirios consumidos impregnaba la habitación. Apocada, la pitonisa ordenaba sus enseres, hasta la próxima cesión.
Durante más de diez años no lograron comunicarse.
Él desapareció con las primeras luces del alba.
-Tal vez, cuando se muera… - musitó ella.


( Cuadro de Vito Campanella- "Madre metafísica", pintor italiano, radicado en Argentina)

25 DE MAYO- HIMNO NACIONAL ARGENTINO

- INTERPRETADO POR PATRICIA SOSA, EN LENGUAJE DE SEÑAS.

viernes, 22 de mayo de 2009

REVELACIÓN



Advierto en ella cierta aflicción desde nuestro último diálogo. Mis respuestas la aterraron.
No volvió a darme permiso para jugar en la plazoleta de enfrente de casa, durante las tardes.
Unas banquetas de cemento descoloridas rodean las glorietas, con un césped cuidado y algunos arbustos.
Los juegos de hierro han sobrevivido a las trapisondas de los maleantes nocturnos. De los tres, nuestro favorito, es el sube y baja. El columpio me resulta demasiado alto, y nunca logré mecerme tranquila. El tobogán, por el contrario, es tan diminuto que mi trasero embiste inevitablemente contra el suelo.
Los ojos protectores de mi madre, siempre espían por la ventana, mis ocupaciones infantiles.
Aquel día, me observó detenidamente en la plaza. Gritando mi nombre y tomándome bruscamente por el brazo, me condujo hacia la casa, donde comenzaron sus extrañas actitudes.
- Por qué no jugabas con la hamaca o el tobogán! – me increpó
- Con quién hablabas?- insistió mi madre.
Se lanzó a llorar, sin atender mis explicaciones.
Este malentendido, seguramente, también espantó al niño. Quien no hizo más que confesarme, que había pasado mucho tiempo solo, y al fin, había encontrado alguien para compartir su juego.

CUENTO CORTO

EL ENCUENTRO

La garúa rebelde duró toda la noche, al igual que su insomnio. Las pequeñas gotas habían logrado fundirse pacientemente en las inmensas canaletas del techo vecino. La torrentera que caía impetuosa desembocaba en una endemoniada lata dejada al descuido. La estridencia casi lo había incitado a la histeria.
Uberto, juez de buen nombre, sobrellevaba esa amarga sensación de afrontar las particiones entre el éxito y el fracaso, lo favorable y lo adverso. Era una costumbre de su oficio.
Se aferró a la idea de soportar un amanecer oscuro y prefirió contemplar el sueño admirable de aquella dama de hermosos años que dormía plácida a su lado. En aquel instante, no supo si aborrecer el capricho de la vigilia o lamentar la profundidad del sueño vecino.
La ciénaga nocturna le recordó que aún estaban intactas las travesías de su nieto en el impermeable gris de confección distinguida. Reprochó tardíamente su descuido. En la mañana se debía conformar con su refinada elegancia adornada con un paraguas. Las primeras luces lo invitaron a sus rutinas varoniles. Ya en el baño, hizo cuanto pudo para que sus hábitos no desquiciaran la prolijidad obsesiva de su mujer.
A tientas presentó su cansancio a la concavidad del espejo. Descubrió la autoridad de sus arrugas en la sien surcada.
Había pasado toda su vida dedicada al oficio de brindar justicia. Se vanagloriaba del conocimiento y buen desempeño de sus funciones.
Comprendía el valor de la adustez del ceño. Comprendía también que una colección de antecedentes no se arrincona en los papeles ni justifican los sacrificios íntimos. Ni la trivialidad de los aduladores, que ven en esos historiales, el compendio personal de un ser humano.
El camarada apareció sorpresivamente. Joven, envidiablemente perspicaz. Imberbe y apasionado.
Los destellos de los ojos del muchacho confundieron al juez. Por momentos su cara se tornaba familiar, pero el diálogo tan irreverente trastornaba la búsqueda genealógica.
Ambos evidenciaron atropellos de conocimientos. El magistrado quedó sugestionado con la vehemencia del joven, quien se permitió remozarle algunos principios jurídicos. Al hombre le bastó la verbosidad fresca del chico, que continuaba retando su madurez y su cansancio. La aguzada dialéctica le devolvió la cordura.
La brocha y la rebeldía de la espuma de la crema de afeitar se aprovecharon de aquella meditación inusual. Aún así, no ocultaron la transfiguración. Era él. El mismo de toda la vida, acechado por las andadas del tiempo, pero era él. El muchacho de las épocas en las cuales los ideales eran fáciles de sostener, porque se desconocían las tórridas tentaciones de la vida.
Cuando terminó de vestirse la lluvia continuaba su cometido inicial.
Su mujer despertó seducida por el olor del café. -¿A dónde vas tan temprano?- le preguntó, con ronca voz. -A estamparme contra el viento- respondió él.


Cuento presentado a Concurso La Barca de la Cultura -

miércoles, 20 de mayo de 2009

LA FUENTE DE LOS DESEOS


La fuente está hecha de cantos. En su centro, bellas efigies esculpidas en mármol, juegan a estar vivas.
El agua se remoza acariciando de lleno los rincones y brota en un hilo disciplinado hacia el sol, que convierte su contorno en radiante oro.
Un mendigo, reposado en un banco de la plaza, se entretiene persiguiendo la riqueza de las imágenes.
Los caminantes se detienen, y arrojan crédulos, monedas a la fuente, soltando sus deseos.
Anochecido el día, el mendigo paciente, las recoge una a una, para cumplir luego los suyos.

( Estatua Las Nereidas- de Lola Mora )

martes, 19 de mayo de 2009

ENVEJECER


No quiero envejecer sin lágrimas en los ojos.
Sin haber brincado de alegría entre los niños,
Y haber gozado las caricias de sus manos.

Envejecer soñando los recuerdos
Navegando juntos por los sueños.
Envejecer sonriendo los instantes
Olvidados bajo la lluvia y el estío.

Envejecer perdida de nostalgias
Volando entre la niebla de los días
Con tu brazo tierno de consuelo
Y mi boca encendida de poesía.

Envejecer llorando, empapada de emociones.
Y despertar envuelta en agonía,
Habiendo sido joven y disfrutado de estar viva.

lunes, 18 de mayo de 2009

SOY GITANA

Soy gitana. Le han encandilado mis ojos esmeralda y mi cuerpo llamarada.
Le han intimidado mis modales atrevidos.
Incomodado en lecho ajeno, huye atormentado. Pobre hombre.
Sólo sus manos he tomado y borrado algunos sueños. Soy gitana.

domingo, 17 de mayo de 2009

AFLUENCIA

Precedido de pasión y lágrimas emprende su camino. Porfiado y sereno.
Indiferente a los veloces contrincantes. La contienda eterna no lo acobarda, lo seduce, lo alimenta. Disparatada osadía la de aquellos, mas solo él dotado de impecable entorno.
Silenciosa su llegada al ciego encuentro.
Abrazados los gametos se hacen uno. Cigoto enamorado en pleno vuelo.
Sagrado instante el de la vida.

LA INOCENCIA

Nace la inocencia en las desnudas intenciones de los hombres. Florece abrigada con sus actos buenos.
Oculta y acorralada muere en el regazo de sus pensamientos…

viernes, 15 de mayo de 2009

PAPIROS – Fragmentos desde el interior

" What you are is God's gift to you.
What you are of yourself is your gift to God"


Me desperté de un sueño insólito.
Una ciudad construida de papel, azotada por fuertes vientos, se desarmaba lentamente. Viento por todas las rendijas. Viento arrastrando casas de papel, autos de papel, alhajas de papel, gente de papel, vidas de papel.
Vientos indiscretos y secretos vientos.
Estallado todo por los aires y desierto el horizonte, un hombre de carne y hueso, descobijado, se proyecta despacio, para construir una ciudad con sueños.





Estos pensamientos se me antojan, cuando un ser humano tiene que dar cuenta de lo que es o ha hecho de si mismo. O no ha hecho. O ha dejado de hacer. Y debe quedar asentado ridículamente en un CURRICULUM VITAE …

A mi PAPA, que no necesitó ningún papel para ser grande.
A mis ENTRAÑABLES AMIGOS, que me han visto, más allá de papeles y de sueños.
(Y no los nombro especialmente, porque se que algunos son extremadamente tímidos y silenciosos.)
A las PERSONAS que publicaron mis escritos, sin cuestionar antecedentes.
A mi HIJA PEQUEÑA que destroza cada papel que llega a sus manos…

miércoles, 13 de mayo de 2009

"CON TONADA SANTIAGUEÑA" ....


El poeta y narrador santiagueño ANTONIO CRUZ , ha tenido la gentileza de publicar un microrrelato de mi autoría en su blog literario EnlosEsteros(pulsar aqui) Haciéndome parte de esta tierra que no me vio nacer. Mas me dio una piedra donde reposar mi cabeza. Y mi cabeza descansada la hizo casa para siempre...

"Soy santiagueña, soy chacarera. . .como el coyuyo cantor, nacido desde la tierra..."

( léase con tonada santiagueña: "coiuio")

UNWRITTEN


En medio de un jardín blanco, sin laberintos ni escondrijos, me pierdo.
Una vaga idea infestada de absurdidad. Repeticiones groseras. Rimas inútiles. Sustantivos débiles. Adjetivos. Adjetivos. Adjetivos.
Imagino un lector incómodamente sentado, boquiabierto, jadeando sobre el libro, dormido de aburrimiento. Un editor desinteresado. Una tragedia.
Estas letras no hubieran germinado- asevero.

Las escondo en la papelera.
Otra vez, las recicla mi cabeza y reverberan desordenadas, rastreando un jardín blanco…

LAS MUÑECAS



En el fondo del armario, arrinconadas y desprolijas, duermen las muñecas.
El compartimiento rosa pastel, su antigua casa, atiborra libros de ficción con personajes grotescamente enamorados.
Destronadas de las más radiantes fantasías, despiertan astutas armando revueltas en la habitación y se desquitan de su pérdida descomunal. Cuelgan las prendas del respaldo de la cama y del dintel de la ventana, dando retorcidas muecas a la gravedad. Las medias zozobran impares por los cajones de la cómoda. El espejo les remeda los garabatos bermellones del lápiz labial.
Desaparecen.
Otra vez… el compás de esos pérfidos tacos por el corredor, las agolpa en el hostal del olvido.
Transformadas en retazos, quejumbrosas, extrañan a la niña.

martes, 12 de mayo de 2009

SENTIDOS VERDADEROS






Su sinceridad inapropiada la inquietaba hasta el hastío.
Apartó la mirada, silenciando con crudeza las verdades.
Discrepantes, sus sentidos amenazaban.
Contrariada, colocó las manos como adarga. Dos dedos borrando sus oídos, dos dedos trenzados sobre sus ojos y los restantes acicalando sus labios.
Jubilosas, sus manos descubrieron las realidades ocultas y aprendieron a hablar.

HEROES COTIDIANOS

LOS HEROES
Como si los llevara dentro de mi ansiedad encuentro los héroes donde los busco. Al principio no supe distinguirles, pero ya enrielado en las artimañas de la vida, los veo pasar a mi lado y aprendo a darles lo que no poseen. Pero he aquí que me siento abrumado de este heroísmo y lo rechazo cansado. Porque ahora quiero hombres que doblen la espalda a la tormenta, hombres que aúllen bajo los primeros latigazos, héroes sombríos que no sepan sonreír y que miren la vida como una gran bodega, húmeda, lóbrega, sin rendijas de sol.
Pero ahora no los encuentro. Mi ansiedad está llena de los viejos heroísmos, de los antiguos héroes.
PABLO NERUDA



HEROES COTIDIANOS

Detrás del lustre, la vetustez de sus zapatos. Su ropa se repite hace tiempo.
El salario alcanza. La verdad no la refleja en la familia. Aprieta los dientes y el llanto, como hombre valeroso, y llega sonriendo al hogar. Tiende los brazos y sus hijos juegan adivinando los caramelos escondidos en la palma diestra. Todos los días.

Los ojos empequeñecidos de una mujer narran la fiebre del niño y el desvelo nocturno por los cuidados. Más tarde, sin lamentos, sus hombros recogen el trabajo invisible dentro y fuera de la casa. Todos los días.

En el perdido y silente mundo de hospitales, muchas manos colmas de ciencia alivian el ánimo de enfermos, que nadie siente hasta que sienten el regocijo de sus vidas en esas santas manos. Todos los días.

La mirada verde de quien sabe su sentencia y camina, y tiembla, y cae y se levanta. Todos los días. ..

Odas inmarcesibles a esas gentes. Héroes cotidianos, sin cencerros.




A mi madre, finalmente, un escrito dedicado. Mujer que nunca espera recompensas. A mi padre y a mi suegro, que partieron, llevándoselas.

A tantos......

domingo, 10 de mayo de 2009

ATARDECIDO LLUVIOSO


Reposados sobre unas mantas, nuestros cuerpos.
La desnudez se asoma entre caricias tiernas y besos hambrientos. Los latidos asustados se detienen. Atraídos por la voracidad de las miradas, nos arrinconamos en un oscuro intento.
Nuestras siluetas retozadas en penumbras entrelazan los deseos. Y las bocas encontradas gimen. Mi boca arrastra tu miel humedecida y tu boca inquieta me hunde en lo profundo. Emergida, me atropellan tus instintos. Seducidos y devastados nos caemos sobre las mantas.
Sobre esas mantas tiesas de soledad, donde invento un hombre, su nombre y juego con las letras, en un lluvioso atardecido.

(fotografia recibida de la web)

sábado, 9 de mayo de 2009

CUESTIONAMIENTOS – Fragmentos desde el interior

Mis hijos mayores, de siete y nueve años, me preguntaron si existe la cura para esas abominables enfermedades mortales, cuya existencia conocen a través de los medios de comunicación. El dengue, que ha azotado sin misericordia el litoral argentino, especialmente. La gripe A que ha arrinconado el corazón de nuestros hermanos mexicanos.
Les respondí afirmativamente, moviendo mi cabeza. Les conté que, a tiempo y en equipo, el trabajo de los hombres logra prevención y cura.
Yo, con treinta siete años, me pregunto si existe la cura para las abominables enfermedades del hambre, la falta de agua, la indiferencia, el despotismo, la miseria, cuya existencia conocemos a través de los ojos de la vida, que cerramos a diario, cómodamente...
Son unas de esas preguntas, con respuesta, que no me dejan dormir en paz.

MÁRGENES PARA PREMIAR

Hace tiempo que medito sobre ciertas acciones que merecen premios.
La gente agolpada en hospitales, aguardando con paciencia ilimitada ser atendida. Las madres con sus niños pequeños, entre las faldas llenas de mocos escurridos, afectados por la endemia de la indiferencia. Sin voz oíble. Sin llanto. Mientras el resto de la familia, con historias de campo adentro, espera el sol alto, para ordeñar vacas, alimentar gallinas y cerdos. Rogando la lluvia para la sed y la tierra. Amasando pan casero y esperanza.
La parsimonia de los ancianos que cuidan con mesura y justeza la vida de sus sueldos miserables.
Los maestros que dan el corazón a sus alumnos. El maestro que no le teme a la sombra del discípulo.
El carpintero, el escritor, el obrero, el cantor del pueblo, las teleras, el deportista ciego, los niños con infancia, los amantes de carne y alma, los unos y los otros transparentes, miniaturas, que nos salvan el mundo.
Sencillos y profundos relatos de personas cuyo premio verdadero está muy alto.
Tan sólo me vale un aplauso eterno.

SIN TI

Soledad que no sientes. Soledad que callo.
Soledad que nadie mira. Entre los diálogos perdidos de un café.
Esparcida en los ecos tristes de lechos peregrinos. En las bocas frígidas. En los inútiles inventos.
Muerto en la orfandad de un corazón caliente.
Soledad que siento sin tenerte.

PENELOPE

Vivió abnegada al amor marital.
Retirado su marido de la estancia, los pretendientes caían procaces a sus brazos. Sin amarras, recibía gozosa a cada uno de ellos.
Una mujer que entregó tan solo amor y alegría a los hombres, merecía la discreción del pueblo.
Además, sus habitantes no hubieran soportado tantas muertes.

ELLAS y yo

A menudo trato de esquivarlas. No me seducen sus engañosas coberturas.
Cómodas se entregan a la destreza de las manos. Se desarman enteras sin recelos.
Intrépidas se arrojan al encantamiento de la lengua. No conceden más que un sabor amargo y un llanto sin motivo.
Enrojecido y repolludo caigo inevitablemente entre sus brazos, cuando a cualquiera se le ocurre juntarnos, y preparar una ensalada de cebollas con tomate.

miércoles, 6 de mayo de 2009

EL ULTIMO DIA …Fragmentos desde el interior

Hoy es el último día.
No escondas tus sentimientos. El tiempo no comprende las razones del silencio o el pretendido olvido.
Recuerda el inventario de proyectos pendientes y remonta hacia la imaginación.
No ensucies tu ánimo con banalidades. La vida es un simple regalo que no requiere embalajes extravagantes.
Eres el artífice de cada estación, de las caricias, de un beso. De las palabras adecuadas y de las historias de amor.
No disfraces tu rostro. Aprende a soñar.
Hoy es el último día. Las hojas amarillentas de abril desaparecen revoltosas en el aire, presagiando un frío invierno, un calor de hogar, un abrigo humano.
Hoy es el primer día. El sol de mayo inunda tu ventana.

VICEVERSA

El sueño hizo una cita rebelde otra vez.
La memoria me dibuja unos gratos encuentros con mi padre. Recitando versos propios y ajenos, que fueron iluminando el camino hacia la literatura.
Su pasión por la política, se detuvo en mi sangre. Me incomodó siempre. No llegué a comprenderla. Era un hombre bueno e íntegro para esos menesteres.
Enciendo el televisor para borrar algunas imágenes.
La gente entreverada fingiendo devociones improvisadas. Ocasionales personajes compaginando sus beneficios en pos de los demás.
Apago el televisor para borrar algunas imágenes.
Aborrezco los espejos. Los charcos de agua y las monedas. No puedo evadir la costumbre amarga de descubrirles la otra mueca.
Prefiero los sueños confiados, los que nos cierran los párpados sin resistencia.

martes, 5 de mayo de 2009

AÑOS EXTRAVIADOS

La torpeza y la ansiedad por destrozar el envoltorio de regalos estaban arrumbadas en su memoria. Lentamente se apagaron los deseos escondidos, en la llama de las velas de un pastel. Las telarañas envolvieron el día especial.
Sumida en soledad, la vejez intentó revelarle los estragos que le hicieron las cirugías, pero la niña se marchó distraída.

lunes, 4 de mayo de 2009

SIN COBIJAS

Llovía. Mis prendas empapadas me provocaban un temblor helado. La visión borrosa del sendero no permitía ver demasiado. Los bordes, enteros, plagados de arbustos cuyas ramas entorpecían el paso. No lastimaban, pero rozarlos producía una sensación de llamaradas.
En la inmensidad de aquella oscuridad, unos ojos desconocidos, intermitentes, atrajeron mi miedo. Al acercarme descubrí nuestro auto, con las luces de espera encendidas. Vacío y con las puertas abiertas. Sentí unos golpes estruendosos en el baúl. La curiosidad en mayor medida que el susto, me condujo a despejarlo.
Unas escalofriantes figuras difusas me envolvieron… Regresé acalorada, con mis prendas aún humedecidas.
No me había pasado antes. En estos nueve años nunca sentí tanta desprotección. Es la última vez que sueño sin mi mamá.


A Helena

LA BUSQUEDA


-¿Hay vida en otros planetas?- Interrogó el sujeto pequeño.
-Si la hay, pero aún insistimos en regresar a la Tierra. Una y otra vez, en busca de ella- respondió el sujeto serpentino, escabulléndose dentro de la esfera viscosa y multiforme.

EL ESPIA


Estas imágenes no me resultan entretenidas, en absoluto. Intuyo los sonidos y ni siquiera puedo comprender los movimientos agitados de ese ser oscuro.
-Ven aquí…-. Resuena un chirrido escalofriante.
Esa es mi madre. Debo despegar mi ojo azul de la ranura de la puerta, antes que me encuentren husmeando los experimentos de mi padre.




SUEÑOS


La realidad es efímera. Es mi último pensamiento antes de hundirme en un extraño sueño.
En el sueño, soy un hombre oscuro viviendo una oscura realidad. Hay esferas brillantes y cromáticas que ruedan vertiginosamente hacia mi persona despertándome en otro sueño, donde soy un hombre miniatura, atormentado por gigantescos gérmenes.
Repentinamente huyo de aquel sueño y entro en otro, donde soy un hombre efímero con una efímera realidad. De ese sueño no he despertado jamás.

viernes, 1 de mayo de 2009

EXISTEN MICRORRELATOS VALIOSOS EN SEIS PALABRAS?

Jocosidad. Ingenio. Persistencia. Lixiviación. Nada más…