martes, 12 de mayo de 2009

HEROES COTIDIANOS

LOS HEROES
Como si los llevara dentro de mi ansiedad encuentro los héroes donde los busco. Al principio no supe distinguirles, pero ya enrielado en las artimañas de la vida, los veo pasar a mi lado y aprendo a darles lo que no poseen. Pero he aquí que me siento abrumado de este heroísmo y lo rechazo cansado. Porque ahora quiero hombres que doblen la espalda a la tormenta, hombres que aúllen bajo los primeros latigazos, héroes sombríos que no sepan sonreír y que miren la vida como una gran bodega, húmeda, lóbrega, sin rendijas de sol.
Pero ahora no los encuentro. Mi ansiedad está llena de los viejos heroísmos, de los antiguos héroes.
PABLO NERUDA



HEROES COTIDIANOS

Detrás del lustre, la vetustez de sus zapatos. Su ropa se repite hace tiempo.
El salario alcanza. La verdad no la refleja en la familia. Aprieta los dientes y el llanto, como hombre valeroso, y llega sonriendo al hogar. Tiende los brazos y sus hijos juegan adivinando los caramelos escondidos en la palma diestra. Todos los días.

Los ojos empequeñecidos de una mujer narran la fiebre del niño y el desvelo nocturno por los cuidados. Más tarde, sin lamentos, sus hombros recogen el trabajo invisible dentro y fuera de la casa. Todos los días.

En el perdido y silente mundo de hospitales, muchas manos colmas de ciencia alivian el ánimo de enfermos, que nadie siente hasta que sienten el regocijo de sus vidas en esas santas manos. Todos los días.

La mirada verde de quien sabe su sentencia y camina, y tiembla, y cae y se levanta. Todos los días. ..

Odas inmarcesibles a esas gentes. Héroes cotidianos, sin cencerros.




A mi madre, finalmente, un escrito dedicado. Mujer que nunca espera recompensas. A mi padre y a mi suegro, que partieron, llevándoselas.

A tantos......

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