jueves, 4 de junio de 2009

AMOR PORFIADO

Tus ojos me enceguecieron, dejándome confuso y arrepentido. Desde el primer día que nos vimos, misteriosamente, en el andén. Caminar, correr, nos daba igual. Nos perseguíamos involuntariamente, encontrándonos, entre la gente.
Enmarañados en el tiempo, nos confesamos nuestro amor porfiado. Que mísera promesa nos detiene, si la realidad nos impone una pena intensa.
Debiste contarme tu pasado, antes que tus ojos me enceguecieran. Como duele amar a escondidas, a un fantasma.



( Cuadro de Walter Ludueña, pintor argentino, nacido en Córdoba, 1971)

4 comentarios:

Persis dijo...

¡Cuántas cosas podés decir con pocas palabras! Realmente te admiro.
La imagen me hizo acordar al curita de Camila. ¡Mirá hasta dónde llegó mi imaginación!
Un besote

eva- lazarzamora dijo...

Como duele amar a escondidas, no vislumbrar la mentira de un sueño, de un fantasma invisible que nos cegamos en ver e insistimos en hacer nuestro. Pura quimera, incertidumbre de lo que tal vez no sea nuestro ni lo fuese ni serà jamàs.

Me encanta cômo escribes, delicioso relato.
Un beso.

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias, a ambas...

Anónimo dijo...

Buen comienzo