viernes, 5 de junio de 2009

DESEOS

Tu aroma delicado se ha convertido, en un tormentoso intento por inclinarte hacia mi boca. En las noches, la danza rubí, agita mis deseos, saciándolos de amargura.
Vanamente, he proferido alabanzas y poesías, para atraer tu encanto y tu desvelo.
Sólo he logrado ahogar, la demencia de mi ignorado amor , en estas copas de vino.

2 comentarios:

eva- lazarzamora dijo...

El vino no ahoga la demencia, atormenta el resabio de la boca, y el rubî mece la aletargada amargura pero no quita penas.
El agua las lava y las vuelve màs puras, mas sabias, màs leves hasta el nuevo renacer del deseo.

Un beso

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Eva, genial tu comentario!! Me ha dejado con ganas de un buen brindis!!. Salud!y Abrazos.