martes, 23 de junio de 2009

ULLMUS


En una esquina del jardín que rodea mi casa, ha crecido un Olmo. Su porte elegante cautiva mi atención. Ha soportado fríos intensos y días de calores infernales. Su copa es amplia. En las noches oscuras y ventosas, sus ramas parecen brazos que anidan misterios insondables. Estos años lo he regado pacientemente, viéndolo agigantarse, resistiendo los avatares del tiempo. Aún no ha dado los frutos que espero...
.

.( Fotografía extraída de la WEb)

1 comentario:

Mega dijo...

Buena metáfora de la existencia...
Saludos