lunes, 1 de junio de 2009

VECINOS

Este episodio entre mis afectos, signó nuestras vidas para siempre. Asombroso y devastador, mas no por ello menos sensible.
Crecí junto con mi madre, quien me tuvo de muy joven. Con Juan, fuimos vecinos toda una vida. El mismo jardín, las aventuras de secundaria, las noches de parranda, la universidad. Nos aunaba la complicidad y las semejanzas.
Cuando conoció a mi novia, quedó encantado al instante. Fue el padrino de la boda. Desposados, buscamos refugio en la casa materna. Mi amigo se convirtió en un estorbo; permanecía horas interminables entre nosotros.
Al cuestionarle su extraña soltería, confesó su amor silente y acorralado hacia una mujer prohibida.
Temí el peor desenlace para nuestra amistad. Los esposos decidimos, por consideración, mudarnos lejos.
Ocasión que aprovechó el enamorado, y venciendo barreras, declaró su amor a mi madre.



( Cuadro de Leopoldo Presas, pintor argentino, nacido en BsAs en 1915)

3 comentarios:

siempreconhistorias dijo...

Qué decepción para la recién casada!
Muy bonito.
Un saludo

Mega dijo...

Buen giro final. Rompes con las expectativas creadas, desde luego que sí.
Saludos

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias Izaskum. Gracias Mega. Saludos afectuosos para ambas.