jueves, 16 de julio de 2009

INTRUSIÓN

No me atrevo a contarle la verdad a Malena. Hace unos días hemos decidido convivir, tras disfrutar una relación de firmes sentimientos.
He preferido renunciar a los encuentros amigables después del trabajo y eludir cualquier distracción, para regresar más temprano que ella a casa. Apenas dispongo de tiempo, para ordenar los molestos cambios efectuados en las habitaciones. Levanto las toallas extendidas en el piso, humedecidas por el hilo de agua que desborda de la bañera. Desanudo la fina cuerda cromática de mis corbatas, que cruza el cuarto, desde la manija del placard hasta la ventana. La cama denota un revuelo de sábanas y almohadas y debajo, escondidos, los portarretratos con nuestras fotografías. Acomodado el hogar, medito a cerca de mis años de viudez y estos caprichosos eventos.
Esto aterraría a Malena, pienso. Debo hablarle, me convenzo. En patética soledad, he resistido esta semana, la obstinada intrusión de mi primera mujer.
Cuando Malena llega, todo está en el lugar acostumbrado.
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(Cuadro de René Magritte,"Empire des lumieres" extraído de http://www.refinandonuestrossentidos.com/pintura_-_galeria_virtual_vi_renyy_magritte.php,

1 comentario:

Juan Carrizo dijo...

¡¡Malena canta el tango como ninguna!!pero tambien es prolija y ordenada (mi esposa se parece a Malena hasta me "acomoda" a mi para darme un beso (una joyita el relato)