martes, 20 de octubre de 2009

EN LA NOCHE

Cuando llegué, la ciudad se adormecía envuelta en sus luces sinuosas. –Los cambios nos dan inesperadas sensaciones hasta que la costumbre los devora- recordé las palabras del ilustre profesor, intentando no desvanecer ante la soledad y el desconcierto que provocan las urbes nuevas.
La habitación de la posada no era lujosa. La brisa que penetraba moviendo antojadizamente las cortinas, se mostraba adecuada para descansar el resto del día.
Con el primer bostezo tragué el sol radiante que colgaba de la ventana. En la noche, estaría la luna completa, esperando mis aullidos.




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.(Imagen tomada de la web)

8 comentarios:

Pedro Herrero dijo...

De alguna manera recreas esa sensación tan especial que uno siente al llegar a un lugar desconocido. Cuando puedo permitirme el lujo de viajar, llego a mi destino con esa misma inquietud ambivalente, de descansar del viaje pero también de devorar cuanto antes el nuevo entorno. Y a ser posible, sin esperar a que se haga de noche. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Este relato,expresa una realidad que todos sentimos,cuando llegamos a un lugar nuevo,no al habitual.¡Una pintura!Felicitaciones. Ri

Anónimo dijo...

¡Hermoso cuento!... poético. atrapante como el misterio mismo de la vida, como el mismo misterio que es el verbo. Me gustó mucho.

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias por sus comentarios.

Pedro, un halago siempre tu visita.

Gracias fuertes, Ri!!

Gracias Anónimo, por sus elogios. Gracias ( muchas!!)

*Sechat* dijo...

Los cambios no son fáciles, algunas veces son incluso traumáticos. Tú conviertes esa incertidumbre en algo realmente hermoso y la angustia por enfrentarse a lo desconocido, se disipa. ¡Enhorabuena!

Juan Carrizo dijo...

¡Pobre vecinos! que noche les esperaba debido a tu metamorfosis,una mujer loba dando aullidos a la luna,menos mal que es solo una sensación,bueno eso espero...

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias Sechat, por pasar y comentar. Abrazos .

Juan, gracias por la visita: AAAAUUUUUUUUUUU! Saludos

Anónimo dijo...

4) Hermosísimo..
María Pía Danielsen