viernes, 30 de octubre de 2009

LA CREMALLERA


Sin remordimientos ni compasiones. ¿A qué tanto ajetreo de los pensamientos? ¿Cuál es el sentido del titubeo?
La verdad es impermeable a las conveniencias sociales, al poder y la impostura.
La lucidez vierte generosa los conceptos que llegan a mi boca en un torrente abierto de expresiones. Una y otra vez tropiezan con esa cremallera que las adelgazan, disimulan y acorralan. Me resisto a comprender que las palabras verdaderas son permeables al corazón…
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( Imagen tomada de la web)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Si confiesas con tu boca que Jesucristo es tu Señor y crees en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salv@.

Romanos 10.

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Anónimo.

Esta narradora cree en Jesús. Lo complicado es "apacentar los corderos..." No dañarlos ni perder la paciencia...
Saludos

Anónimo dijo...

1-Extraordinario..

María Pía Danielsen

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias Pia.