miércoles, 9 de diciembre de 2009

NAVIDADES


En tiempos de navidad, con mi madre y mis pequeños hermanos armamos nuestro gran árbol junto a la ventana, desalojando de su lugar a la mecedora del abuelo; quién no habla demasiado.
Como todos los años, el mismo árbol luce diferente aunque iguales sean los adornos policromos y las luces refulgentes.
Sentados en el piso presumimos nuestra obra de arte concluida, mientras desde otro extraño rincón del living, el abuelo meciéndose parece sonreírnos, mascullando: - Las navidades arropan a los árboles y desnudan a los hombres… -










.

.

(Imagen tomada de la web)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bonito relato.El árbol un detalle de la Navidad.Ri