domingo, 24 de enero de 2010

EL ENIGMA


En una esquina, un hombre se restregaba la barba desarreglada y sostenía un móvil entre su oreja derecha y el hombro, mediante una leve presión; le abultaba un portafolio de cuero en la otra mano. Tropezó súbitamente. Un perfume delicado desapareció arrastrando sonrisas. Los papeles del portafolio y la indiferencia se dispersaron en el aire de la mañana. Dos pares de pantalones recogidos y malolientes se echaron a correr, uno de ellos con el móvil en el bolsillo. El hedor sin rastros y la impotencia, del mismo modo, se acoplaron al aire de la tarde.
-Se se los vendo- tartamudeaba un niño descalzo, irrumpiendo el diálogo de dos muchachos, en un barrio hambriento.
En otra esquina anochecida, una meretriz tarareaba la música que colgaba de sus oídos. Sus caderas escondían la trocatinta de un móvil.
Del más allá, una voz inaudible comenta la historia: (La humanidad en miniatura resulta un enigma demasiado complejo, quizá por ser el hombre parte del mismo)


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( Imagen tomada de la web)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Este relato es una pintura de nuestra realidad. Precioso. Me encanto. Ri

Persis dijo...

Absolutamente de acuerdo. Los seres humanos hacemos demasiado complejo el mundo. ¡Un besote!

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias Ri, por estar.

Gracias Moni. Un abrazo

*Sechat* dijo...

Escenas cotidianas del mundo caótico en que habitamos, desmenuzadas a golpe de tus palabras. Me ha gustado. Un abrazo.

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias Sechat. Saludos!