miércoles, 20 de enero de 2010

PRELUDIO- Fragmentos del interior


Entre viscosidades y fluidos fui abriéndome paso. Asustándome. Retrocediendo, avanzando, dando giros espontáneos, inevitables. Las insólitas cabriolas me lanzaron bruscamente hacia lo desconocido. Al vislumbrar la luz vacilé, y dos sombras ajenas, llenas de poder, me arrancaron la voluntad de permanecer. Esperé, gemí. Había otros como yo allí afuera, más grandes. Mis sollozos provocaron júbilo y sonrisas. ¿Quién hubiera imaginado que tras tanto esfuerzo y temor, tanta incertidumbre, existiera la felicidad?
Comencé a parecerme a ellos. A disfrutar el sonido de sus voces. Aprendí a comunicarme. Jugué a crecer.
Aún conservo las ganas de aprender. Soy afortunada, el bagaje no es una carga pesada, y aunque abulten los ideales y los sueños, me resguardo en la esperanza.
Me protejo del sol, no me agrada que ciegue mis ojos, ni siquiera por unos instantes. Disfruto la lluvia, aunque a veces mis ideas enmohezcan. Prefiero el invierno, del frío han brotado mis vivencias más heterogéneas y algunos recuerdos placenteros: el chocolate caliente, la tibieza de las mantas, los abrazos consentidos, las lecturas interrumpidas.
Lo demás es un recuento de experiencias y aciertos propios, de entresijos y misterios que encubren timidez e ingenuidad.
Desde ese instante que no se elige y que nos llega, inexorable y urgente, amo la vida.
Muchas personas me han colmado de alegrías. Comparto, con algunas de ellas, el mal humor de las mañanas, los almuerzos ricos y las noches suaves.
Intento ver cada día, como aquel primero, lleno sollozos y sonrisas; dejándome llevar por la vida empapada de aguaceros y sorpresas. En suma, treinta y ocho años no es más que un preludio…



(Fotografías de mi autoría: Diques Las Maderas, El Carmen, Jujuy, 2009)

3 comentarios:

Corsario dijo...

Muy bueno , Fabiana.
Autobiografía involuntaria, que se hace contando los accidentes de este viaje.
Amo vivir. Me gusta este viaje ...pero solamente cuando yo manejo el volante y la caja de velocidades.
Y la marcha atrás ...aunque funcionara, jamás la usaría.
Sigamos jugando este juego , donde nadie nos llamó, pero no pueden echarnos.
Saludos.
Balta

Anónimo dijo...

Lindo relato."La vida en sí es un constante preludio."...Ri

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Balta, gracias por pasar. Es grandioso encontrarnos con gente que ama la vida. Saludos.

Beso, Ri. Ustedes algo de todo ésto me enseñaron.