miércoles, 3 de marzo de 2010

LA INDECISIÓN



Deslizó su mano por la frente para escurrirse las gotas. El sol de la siesta se adhirió al vidrio empañado del reloj. –Ahora- dijo para sí. Cuanto más resuelto parecía más se entrelazaban sus nervios. Apuró sus pasos hasta el puesto donde trabajaba ella. Allí la encontró, confundida entre el perfume de las flores. Paciente aguardó el momento en el cual estuviera sola. Se acercó, disimuló su interés perdiendo la nariz entre los jazmines. ¡Ahora!¡Ahora!¡Ahora!, se repetía como si los pensamientos alcanzaran para lanzarlo hacia ella.
Las monedas en el bolsillo del pantalón tintinaban sus ansias entre los dedos sudorosos. Tomó unos ramos de rosas blancas y rozó su mano cuando ella estremecida le recibió las monedas.
En ese instante le declaró su amor con un grito lleno, que fue encaramándose en sus ojos hasta estallar en una mirada profunda y detenida en el dorado cerco del anular en su mano. Le bastó para esbozar una sonrisa larga y atormentada que diluyó junto a sus pasos, en el hálito cansado del crepúsculo.


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( Imagen tomada de la web)

6 comentarios:

hugo dijo...

Hola Fabiana:

Primero agradecer las palabras que me dejaste en el blog. Fue para mi una gratísima sorpresa -suelo encontrarme con tus opiniones en el blog de Fernando, allí precisamente leí tu Circo Inverso, del cual me gustó muchísimo la sorpresa final-.

De tu texto de ahora, me quedo con la imagen del anillo, "el dorado cerco del anular". Sin duda el anillo funciona como un cerco, como una frontera, hecha de metal y de convenciones. Claro, al lado de eso está lo que decía Spinoza, que "el afán de transgresión es parte de la libertad" y, por ahí, quizás se salva tu protagonista.

Disculpa la extensión del comentario, ese es siempre mi pecado capital.

Fabiana, nos leemos y nos escribimos -si pasas por el blosss hay alguna novedad-

chau,
salut,
hugo

Anónimo dijo...

Hermoso relato......Solo me pregunto,hoy,existe algún enamorado joven,tan tímido y que el anillo,lo frene.Saludos Ri

Jesus Esnaola dijo...

Hola Fabiana:
Llego a través del blog de Hugo y me alegro mucho de haberlo hecho.
Me ha entusiasmado tu micro, es tan fácil verse reflejado en el protagonista... Es tan fácil sentir su ansiedad... Es tan fácil despertar con él...
Me gustaría saber cuánto le costará decidirse la próxima vez.
Te enlazo, con tu permiso

Abrazos

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Jesús gracias por llegar hasta Brisas. También el Diomedea te dio alegrías. Agradezco también tu comentario. Nos leemos, ya estas enlazado a mi blog. Saludos.

Xocas dijo...

A veces pareciera que el galope del corazón fuera otra forma de lenguaje.

Hermoso. Dos veces, por lo breve ;)

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Hugo, un honor tu visita. Tu link ya está enlazado en mi blog, y es mutua la lectura.

Tu texto en el Diomedea fue un plato de letras exquisito, aún resuena en mi cabeza. Gracias por pasar.
¿Crees que una relación pueda gozarse plenamente circunscrita entre barrotes? Soy partidaria de la libertad que nos acomoda las pasiones…
Saludos.

Ri, si los hay, y merecen un altar.

Xocas, bienvenido y gracias.
Así es, el amor inventa el lenguaje que le place...
Saludos.