miércoles, 31 de marzo de 2010

LA RESURECCIÓN


¡Camina! ¡Camina!, grita la multitud alborozada. Se hunden unos a otros, hacia el acontecimiento –no puedo escucharlos, los ademanes salvajes me describen la estridencia–. Un espiral de silencios anida en mis oídos. Las piernas adormecidas, casi ajenas, trazan huellas torpes y acarrean el resto.

¡Qué está sucediendo! ¿No me encontraba encumbrado, liviano, incorpóreo en las alturas? ¡Eh! ¡Qué está sucediendo!

Recobro con lentitud los sentidos. ¡Lo recuerdo! El madero cedido, las escarpias dispersas, la travesía invisible, el escarnio…La fina soga que cede… –¡las acrobacias!–. Sin más acá ni más allá, la desvencijada osamenta resiste. Sólo entonces advierto las heridas. Me dejé caer. Se acallaron mis sueños circenses.



.

.

( Imágen: fotografía de Maria Griselda Garcia Cuevas)

4 comentarios:

Claudia Sánchez dijo...

Impecable! y también oportunísimo para la ocasión. Me gustó mucho Fabiana!
Saludos!

*Sechat* dijo...

8) ¡Alucinante!

Isabel González dijo...

Es estupendo Fabiana.

Martín dijo...

Creativo microrrelato adecuado para estas fechas! No se me hubiera ocurrido. Muy bueno! Un beso