jueves, 1 de abril de 2010

TRANSFORMACIÓN



“¡Imbéciles!”. “¡Hagan algo urgente!”. Leemos al desenrollar la nota. La grafía es descuidada, torpe. No contiene firma y el papel está deteriorado.
Ayer entramos a escondidas, con unos amigos, al laboratorio de mi padre. Debido a nuestro entusiasmo en el experimento, cometimos algún error. ¡Cómo íbamos a imaginarlo! Provocamos una humareda turbia, nauseabunda, que nos obligó a salir corriendo del lugar.
Desde entonces, buscamos a Juan con desesperación. Y como si no fuese suficiente mortificación la nuestra, hoy encontramos esta esquela carcomida en la heladera de mi casa, dentro del gruyer.




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Este texto se fue feliz a un concurso. Volvió. Sigue tozudamente feliz; sólo esperaba que Ud. lo leyera.


( Imagen tomada de la web)

4 comentarios:

No Comments dijo...

Buen intento.

Me gustó mucho la frase final, "Este texto se fue feliz a un concurso. Volvíó. Sigue tozudamente feliz; sólo esperaba que Ud. lo leyera"
Es por sí misma un microrrelato buenísimo.

Un saludo indio

Persis dijo...

¿Cómo volvió del concurso ese cuento? ¡A mí me gustó!
¡Feliz pascual!

hugo dijo...

Hola Fabiana:

Me gusta esos dos niveles de narración que planteas. La historia que se sostiene sobre el narrador en primera persona y, por otra parte, la historia que todos suponemos acerca del destino de Juan. El hallazgo en la nevera nos remite, indefectiblemente, al comienzo del cuento.

Está muy bien resuelto.
Estoy pensando en un encuentro entre Juan y Franz Samsa. Supongo que tendrían para hablar un rato.

No me extraña nada que de ese concurso, un cuento tan bueno, volviera tal como se fue... y callo.

nos leemos y nos escribimos

salut,
chau,
hugo

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias amigos! Sus comentarios son un honor para mi. Tardé en responder debido a inconvenientes con internet...( y callo ,como dice Hugo... a veces el silencio nos da razones fuertes y mejor escuchadas...)

Los leo y los sigo. Cariños.