domingo, 23 de mayo de 2010

OLVIDOS



La tarde inauguraba las tonalidades del ocaso. Los últimos destellos reposaban inquietos sobre el ruginoso monumento de la plaza. Junto a éste, dos ancianos conversaban tranquilos.
–¿ Doscientos años ya?
–Si.
–¿Doscientos años de qué?
–No sé...



6 comentarios:

Jesus Esnaola dijo...

Se paró el tiempo.
Necesito que lleguen las vacaciones, pasar unos días en el pueblo y recobrar esa sensación.

Me gustó mucho. ¿Cuándo? Ahora.

Un abrazo.

Claudia Sánchez dijo...

Acertado post en el mes del bicentenario de la revolución independentista.
Lo peor, Fabiana, es que a muchos ancianos los justificamos por su senilidad. Y a los que no somos ancianos ¿cómo nos justificamos?
Saludos!

Anónimo dijo...

¡Qué homenaje al bicentenerio,resaltando las cualidades de la vejez!Me gustó. Saludos Ri

hugo dijo...

Hola Fabiana:
Ya en mi respuesta a tu comentario en el blog te prometía venir a darme una vuelta por tu blosss.

Ese diálogo es sencillamente bue-ní-si-mo.
Es lapidario, sin concesiones. Es irónico. Es de una proyección hacia los fastos del bicentenario, que como suele suceder en estos casos deja muy escaso margen para la mínima reflexión. Algo que tu micro consigue con creces.

Hemos-se han-pasado sesenta años girando sobre lo que fue y pudo haber sido El General-el Líder-el Luche y Vuelve-el que dejó como herencia el caos y la masacre. Y a 36 años de su muerte aún hoy la Argentina no ha saldado definitivamente esa deuda histórica. Es más, parece que nadie quisiera sepultar al señor General y a su segundísima esposa -que quizá tuvo un poco más de sensibilidad con la gente de a pie que el mismísimo líder de masas-.

Hemos-han-copiado lo peor de la transición española que fue olvidar lo que no tuvo, no tiene ni tendrá perdón: los crímenes de lesa humanidad. Un señor que tuvo todo el apoyo del mundo para enjuiciar desde las Juntas Militares a los mandos medios que eran los que hacían el "trabajo sucio". Que tuvo una movilización sin precedentes pidiéndole simplemente que les aplicara a todos ellos la ley, el Código Penal, aquel señor, dijo lo de "la casa está en orden"...

Y no doscientos años sino muchísimos menos pagando una deuda ilegal, injusta, oprobiosa y que todo indica que se está pagando por tercera vez...
Y no sigo, Fabiana, porque me amargo.

Este diálogo tiene un poco el toque Hemingway de "Por quién doblan las campanas" Son esas preguntas que la necedad en unos o la dureza histórica en tu caso nos lanzan la reflexión y, en mi caso, la bronca.

Sin duda ese "de qué" nunca estuvo mejor escrito.

Vale, hoy es 24 -0,50 en Barcelona- y el sol del 25 ya va asomando. Sólo queda pensar que necesitamos menos "juramentos con gloria morir" que sólo cumplieron algunos -caso los pobres soldados de Malvinas- y mucha más libertad para el pueblo que es el único que se la merece.

Fabiana, perdóname el comentario tan extenso. Adjudícale el merito a tu relato.

un abrazo,

salut,
hugo

Persis dijo...

Doscientos años esperando que se cumplan las promesas. Somos un pueblo de paciencia.
¡Qué bueno que encontré aquí a alguien que piensa como yo!
Besotes!!

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

GRACIAS A TODOS POR COMPARTIR Y BRINDAR SUS OPINIONES. GRACIAS JESÚS, CLAUDIA, PERSIS, RI.ES UN HONOR PARA MI SU PASO POR ESTA BRISA.

HUGO, LA HISTORIA TIENE MUCHAS ARISTAS, QUIZÁ SEA EL MOTIVO POR EL CUAL CRECEMOS, NOS EQUIVOCAMOS Y SEGUIMOS ADELANTE, SOÑANDO REVOLUCIONES Y "MUDANDO DE TIRANOS"… ESTA ES LA LUCHA QUE NOS MANTIENE VIVOS. PERO DEBEMOS OLVIDAR LA BRONCA, Y CONSTRUIR SOBRE LA EXPERIENCIA Y EL PERDÓN, UN MUNDO LLENO DE PAZ.

QUE ASÍ SEA, PARA TODAS LAS ORILLAS... UN ABRAZO.