viernes, 21 de mayo de 2010

PREMONICIÓN


No dije que lo sabía. Tampoco me habrían escuchado, nunca lo hacen. El cielo oscuro y ventoso auguraba una tormenta. Temerosos, todos regresaron a casa temprano.
–Estos días le gustaban a la abuela –reflexionó mi madre, y aseguró los cerrojos de las puertas.
Sabía que aquella noche borrascosa compartiríamos una cena exquisita, sazonada con anécdotas familiares. Mientras la abuela sonreiría. Esfumándose luego por los cristales de la ventana.
.
. ( Fotografía de Griselda Garcia Cuevas, argentina)

3 comentarios:

Miguel Ángel dijo...

¡Da miedo! Mientras la abuela se esfumaba por la ventana... ...la cena se enfriaba sobre la mesa.
Espero el próximo.

Jesus Esnaola dijo...

Pese a que no es difícil intuirlo es, de verdad, una delicia de lectura.

Un abrazo.

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Jesús, muchas gracias por tu comentario. Otro abrazo.

Miguel Angel, uno de los finales es muy triste.
La premonición del niño del relato está llena de esperanza y alegría ( la reunión familiar). Lo que traté de hacer es que la aparición de la abuela fantasma ( artífice del encuentro) sea lo intrascendente ... Sigo intentándolo. Gracias por tu visita. ( Y me alegra muchísimo que compartamos el gusto por las historias felices. Un abrazo.