domingo, 13 de junio de 2010

EL PERDEDOR



La mesa de mármol debajo del nogal tiene pintadas las casillas. Los niños comienzan el juego. Sus tácticas han cambiado hoy. La mano inquieta de José acaricia las piezas oscuras con pendencia. Las muda una y otra vez con ademán triunfal.
– ¡Mueve! –chilla a su contrincante.
Pablo aviva su torpeza con una mueca efusiva. La niña sentada a su izquierda le corresponde las miradas.
– Eh...si. No, si... no. Ya. – le responden.
José aprieta los dientes debajo de la sonrisa y acomoda los trebejos adueñados con destreza. No le basta la victoria para deshacerse de tanta traición.
.
.
(Imagen tomada de la web)

4 comentarios:

hugo dijo...

Hola Fabiana:
Un texto que presenta una veta sorprendente si ese incipiente triángulo sentimental lo ponemos en perspectiva.
El ajedrez como pauta y metáfora -el ajedrez es, a pesar de su apariencia, el juego más violento que conozco: es el único en el que se busca "matar" al contrincante. Soy jugador de ajedrez y a veces alucino ante los niveles de agresividad que se generan durante una partida-

En tu micro José no sólo quiere la victoria, quiere matar al rey y llevarse la reina.

Ah, me quedo con "...acaricia las piezas oscuras con pendencia". Una frase que define casi todo el texto.

Fabiana, si tienes tanto tiempo como paciencia, pásate por el bloss

salut,
chau,
hugo

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

HUgo, gracias por tu comentario. Realmente tus palabras desnudan mi texto,¡muchas gracias!
Un gran abrazo. Y paso, siempre paso, porque es un placer leer tu blog.

Anonima Mente dijo...

Precioso relato que habla sobre las relaciones humanas en el tablero de ajedrez de los afectos.
Te felicito

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Muchas gracias Anonima Mente. Saludos.