martes, 24 de agosto de 2010

EL CIELO

Morí, sin despedidas. Una neblina pegajosa envolvió mi cuerpo y lo arrojó hacia un abismo misterioso y oscuro. Nadie pudo rescatarme, ni siquiera él que lloraba postrado. Al menos así lo contó luego de despertar de tan fatídica pesadilla. Extrañamente, sólo cuando sus brazos fuertes y tiernos se anudaron en un profundo abrazo conteniendo mi aliento, alcancé unos instantes el cielo.

A Juanjo, para que siga soñando a mi lado…
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(Imagen tomada de la web. Rodín"El beso")

5 comentarios:

Jesus Esnaola dijo...

Lo que más me gustó de la última vez que estuve en París fue el Museo Rodin. Tengo un recuerdo fantástico de aquel jardín, con estatuas en cada esquina, sorprendiendo. Las Puertas del Infierno, Víctor Hugo, El Pensador, claro; y cómo no este beso en que te apoyas para regalarnos un micro donde disfrutas de esas muertes puntuales, pequeñitas, tan necesarias para después estar vivo de verdad.

Hermoso.

Un abrazo, Fabiana.

Anónimo dijo...

Esto es expresar AMOR !Precioso. Ri

Claudia Sánchez dijo...

¡Excelente! dicen que soñar con la muerte es prolongar la vida. Larga vida a estos enamorados.
Besos,

Pablo Gonz dijo...

Me alucinó la atmósfera que creas. Supongo que se basa en el ritmo de la prosa. Muy logrado. Sobrada de técnica, Fabiana.
Un admirado abrazo,
PABLO GONZ

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Jesus, qué buenos recuerdos de tu visita a Paris. Debo confesarte que mi cabeza ha viajado un poco más que mis pies...
Gracias por tu visita y tus dulces palabras.


Gracias, ma. Ustedes fueron nuestro mejor ejemplo.


Claudia, estos buenos deseos me los guardo en el corazón,muchas gracias. Aunque creo que a los hombres nos asusta por igual la muerte temprana y la longevidad, no?

Pablo, me halagan tus palabras. Muchas gracias. Un abrazo.