domingo, 29 de agosto de 2010

EL REGALO



Me lo entregó el día de mi cumpleaños. Sonreía y sus ojos mostraban una mirada de complicidad a la cual no pude corresponder. ¿A qué niño puede llamarle la atención un bulto disforme y oscuro? Se inclinó con lentitud y abrigó mi oreja con sus manos. La cosquilla que me provocó el susurro no me permitió escuchar con claridad. El regalo perteneció a su padre y antes a su abuelo, a quienes no conocí. Su índice se hundió en mi frente, y dijo con voz grave: ¡te espero! Miré desconcertado a mi abuelo. Pronunció otras palabras que no comprendí hasta hoy.
Rompí la envoltura con desgano y descubrí un reloj antiguo ¬al menos eso parecía¬ con manecillas doradas y sinuosas. Ajusté la hora y una pequeña rosca transparente comenzó a girar.
Sentí de inmediato la inconfundible voz de Pedro en el patio. Miré con extrañeza el jardín sin los naranjos y los jazmines. ¿Juegos para niñas?, ¡si somos todos hombres en la casa! ¿Qué le sucedió a mi hermano? Sólo la voz era la misma. Le temblaron las manos cuando las pasó por su cabeza calva. Caminaba torpe.
Asustado busqué al abuelo y recordé el reloj. Ajusté la hora y una pequeña rosca transparente comenzó a girar.
El establo huele a estiércol. Un perro escuálido persigue a las gallinas. El niño montado a caballo me sonríe. ¡ Al fin llegaste¡, masculla.


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( Imagen tomada de la web)

6 comentarios:

Claudia Sánchez dijo...

¡Que fantástico Fabiana! un viaje en el tiempo y en la vida de los que nos rodean... cómo me gustaría!
Besos,

Isabel González dijo...

umm, encantadora manera de encontrarse con pasados y entender presentes.

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias Clau por pasar. Seguro que nos gustaría un viajecito a todos. Mientras tanto, podemos saborear el día de hoy. Un abrazo gigante.


Isabel, gracias por tu comentario. ¿Entenderíamos el presente? ¿O tal vez, no hariamos otra cosa que enredar el futuro... Un beso

Pablo Gonz dijo...

Fantástico, Fabiana. Aquí se perfila un segundo elemento, junto con la prosa rítmica: la naturalidad con que asimilas lo fantástico y lo cotidiano. Creo que esto ya te lo comenté en otras ocasiones.
Abrazos,
PABLO GONZ

hugo dijo...

Hola Fabiana:

Me parece interesante esta dialéctica de temporalidades articuladas a través de un elemento mágico.
El comienzo con la pauta del "tiempo devorador" (Proust dixit):cumpleaños>regalo del reloj>presentación de la saga(el reloj perteneció a su tatarabuelo).
El corpus y resolución del relato quedan en la función mágica del reloj: el viaje en el tiempo y en el espacio con ese "Al fin llegaste" que deja abierta todas las interpretaciones.

Muy bien contado y muy bien trabado.

nos leemos,

chau,
hugo

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Pablo, muchas gracias por tus palabras.
Lo mejor de todas las historias es cuando lo fantástico se convierte en lo cotidiano...Un beso, gracias por pasar.

Hugo, tu análisis siempre me halaga. Gracias por tu tiempo. Muchas gracias por estar.

Abrazo.