sábado, 28 de agosto de 2010

OLVIDO



Abandono tu nombre en los matices del ocaso que humedecen de nostalgia el horizonte. Duele. Comienza a llover y mis lágrimas se dispersan en el susurro del agua que desvanece tu imagen. Los ojos aprisionados transforman la soledad en un bálsamo fresco, como el olor de la tierra mojada. Florece la luna. Sueño, y caen las estrellas con tus besos forjados de olvido.



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. (Imagen tomada de la web)

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Què Bonito relato!!!!!Ri