jueves, 23 de septiembre de 2010

ESPECIE




Y dio otro bocado. No le bastaron los ojos ni el empeine. Tuvo que devorarme también las alas. Ahora está aburrido. Se ha vuelto cada vez más predecible y yo, una sombra enjuta. No por mucho tiempo. En mis entrañas estoy gestando una revolución.



.

.

(Imagen tomada de la web)

4 comentarios:

hugo dijo...

Hola Fabiana:

Me gusta el relato por el valor metafórico que le confieres tanto al devorador -cotidianidad, convención social, pareja, trabajo, explotación, ruina- como a la conciencia que pesar de todo tiene el devorado/a -la revolución siempre combina entrañas y conciencia-.

Por la frase de inicio creo que lo llevaste a la cadena esa de radio y volvió tal cual. No me extraña nada viendo lo que premian, pero ese es otro discurso y prefiero callar, de lo contrario "parlaría barbaritats"

muy buen micro,

nos leemos,
un abrazo,
chau,
hugo

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias Hugo. Tu análisis (como siempre) es maravilloso.
Mis relatos siempre van y vuelven igual: felices. Felices porque personas como vos los leen y eso para mí es una gran satisfacción... Siempre agradecida.
Un abrazo.

Baltazar dijo...

Y Silvio Rodriguez y yo soñamos con serpientes.
"No quepo en su boca/le doyde masticar/una paloma y la enveneno de mi bien"

Mil veces me traga y mil más la morderé.

La revolucion es pensar.
La guerra santa es matar a la bestia que no deja en paz al Escriba.

Felicitaciones

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias Baltazar.

Debemos ser los que "luchamos contra las bestias,todos los días, para hacernos imprescindibles"
Saludos.