miércoles, 15 de septiembre de 2010

LA TEJEDORA


La mecedora cerca del hogar la guarecía del invierno. El fuego depositaba su resplandor con intermitencias sobre las agujas. En cada lazada Albina desarmaba sus horas solitarias. El movimiento armónico de sus manos parecía un engranaje de abandonos. Tejía aflicciones, sueños disipados, memorias desordenadas. Tejía y tejía. Sintió sed. El monótono círculo fue interrumpido. Tropezó. La pequeña madeja se enredó en el silencio y Albina rodó hasta tornarse olvido.


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(Imagen tomada de la web)

5 comentarios:

hugo dijo...

Hola Fabiana:

Muy bueno!!

El tema del tejido y el destino suele ser casi un tópico desde la famosa madeja de Ariadna, pero aquí les dan la impronta del hecho nimio y cotidiano que provoca el desenlace.
Me quedo con "En cada lazada Albina desarmaba sus horas solitarias"

¡a seguir por ahí!!!

un abrazo,

salut
hugo

Elisa dijo...

Buena imagen y delicado final. Me gustó.

Pablo Gonz dijo...

Dos golpes: el de Albina y el del lector. Tránsito inclemente del calor al frío.
Un fuerte abrazo,
PABLO GONZ

Anónimo dijo...

El relato esta precioso,pero me deja un tejo de tristeza al terminarlo.Saludos. Ri

Isabel María González dijo...

Tejedora de emociones, de recuerdos, de sentimientos, ... de olvidos.