miércoles, 27 de octubre de 2010

SILENCIO COMPARTIDO


El ronquido del ascensor es diferente cuando él llega. Imagina la tersura de la piel, sus pies descalzos, el aroma de su aliento. Luego, la quejumbrosa puerta plegable parece cerrarse en la humedad de sus entrañas. Unos cuantos pasos presurosos le acariciarán los oídos hasta entrada la tarde. Él también la imagina.
Por dentro, el mundo de ambos es consabido (Ella retorna a los quehaceres. Él almuerza solo. El colegio de los niños y la tintorería. Las interminables horas de oficina y el golf con los muchachos. Y Lucía.)
En las noches, un mohín del azar los encuentra en el pasillo. Él la saluda. Ella responde con una tímida sonrisa que arrima al hombro.
Les basta un confesionario en las miradas. Se saben a salvo en ese silencio compartido.


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( Imagen tomada de la web)

6 comentarios:

Pablo Gonz dijo...

Destaco el tono lírico de este texto. Imágenes potentes que dibujan un ambiente serio, verdadero, muy creíble. El estilo "collage" me recuerda a los traillers de las películas.
Abrazos,
PABLO GONZ

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias Pablo por tus palabras. Si los personajes viven en esta ficción, siento entonces la satisfacción del deber cumplido.
Un abrazo.

Claudia Sánchez dijo...

Es un retrato poéticamente fiel de los miles de amores imposibles.
Muy bello Fabi!
Besos,

Ricardo Miñana dijo...

Una mirada lo dice todo,
es un placer pasar por tu casa.
que tengas un feliz fin de semana.
un abrazo

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Clau, muchas gracias!

Ricardo, bienvenido a casa. Retribuyo tu abrazo. Gracias por visitarme.

Corsario dijo...

La anticipación es el momento.
Hay una cuenta regresiva en marcha.
Gracias por definirlo tan bien