miércoles, 28 de diciembre de 2011

FRAGMENTOS DEL INTERIOR – “ANÉCDOTAS NAVIDEÑAS”






Preparados (finalmente) para pasar la Noche Buena en casa de unos parientes, Isabella, mi hija menor, se detuvo con firmeza frente a la puerta y exclamó: - ¡Olvido las alas!-, y corrió hacia la pieza de juguetes.

Sorprendida al verla, exigí que dejara el inusual atuendo. Luego de una intrincada conversación familiar, entré en razones. Para la niña no era un disfraz, ni mucho menos un capricho. Se trataba de una expresión de su ser.

Feliz, lució su vestimenta, cenó con las alas puestas y disfrutó una Navidad llena de paz.



Esa noche, no sólo yo me quedé sobre la tierra, pensando por qué los adultos nos olvidamos de volar …


FELIZ AÑO NUEVO PARA TODOS LOS VISITANTES DE ESTE RINCONCITO DE LETRAS. LES DESEO SALUD Y TRANQUILIDAD. 





( PROHIBIDA LA REPRODUCCIÓN DE LA IMAGEN, DERECHOS RESERVADOS)

viernes, 23 de diciembre de 2011

INSISTENCIA




En las tardes de primavera, Leonor baja a la plaza y se sienta frente al nogal para contemplar el ocaso. Pedro hace lo mismo, en silencio. Cuando la arrebolada les entinta el ánimo, regresan felices, cada uno por su cuenta, al lugar que ocupan el resto del tiempo. Ella, se lanza hacia el quinto B hasta su silla de ruedas. Él, perezoso, es quien más tarda en llegar hasta la urna plateada del panteón. En la próxima primavera, quizá, estarán dispuestos a confesarse aquello que no ven.





( Imagen tomada de la web)

martes, 20 de diciembre de 2011

Y OLVIDO…




No podrás encontrarme entre las sombras de las nubes que besan el mar. Ni en la silueta dócil que traza la lluvia en tu ventana. Ya no escucharás las huellas de mis caricias en el bullicio de la hojarasca otoñal. Tu beso tierno arrancó mi mano y me hizo guijarro y olvido…

jueves, 15 de diciembre de 2011

LA PARTIDA





Yo la abrazaré bien fuerte y me la llevaré conmigo. No puedo dejarla…conoce todos los secretos. Apañó mis lágrimas el día que papá se fue. Envió los miedos noctámbulos que me asediaban a los abismos del Tártaro. Atesoró mis alas hasta hoy. Fue la única que siempre me acompañó, incondicionalmente. Y aunque esté un poco andrajosa, no pesará demasiado. ¿Quién podrá sospechar que tantos tesoros puedan viajar dentro de una trama de lienzos y plumas? A fin de cuentas, los sueños también pueden mudarse.



INTENCIONES FORNIDAS



Yo la abrazaré bien fuerte y me la llevaré conmigo. Para lograrlo, necesito entrenarme. Durante las noches, cuando los gritos no me dejan dormir, ejercito los cuadriceps y los bíceps, hago abdominales y levanto las pesas. En las mañanas, al encontrarlo, sudoroso y despeinado, disimulo mis intenciones usando el cigomático mayor. Cuando sea forzudo, nada me detendrá, ni siquiera el miedo que le tiene mi mamá.

lunes, 12 de diciembre de 2011

MATEO 25,31 -46. O ALGO ASÍ…



Deseo disfrutar la Navidad junto a ustedes. Porque ustedes me dieron de comer sin medir las calorías. Y cuando enfermé, me llegaron cientos de email, llamadas desde celulares y mensajes de texto con palabras alentadoras. Durante las aciagas siestas de los inviernos y las anchas tardes dominicales, ustedes compartieron conmigo un cafecito, un mate, un chipaco o una sonrisa. El verano que no fui de vacaciones, me recibieron en sus casas, y gozamos de esos inolvidables asaditos argentinos. Recuerdo la primavera en la que estrenamos el LCD (qué bien vimos el partido de fútbol y las novelas latinoamericanas), mientras transpiraba junto a nosotros una cerveza helada. Me gustan ustedes, porque no me eligen por las marcas de mis ropas ni el modelo de mi auto, o por el abultado cacareo de los antecedentes profesionales. Y porque aprendieron a conocer mi corazón, sin interesarse en mi apariencia física. Por eso. Esta Navidad, la pasamos juntos, como siempre. En verdad, les digo…



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( Imagen tomada de la web)

domingo, 11 de diciembre de 2011

ARGUCIAS INFANTILES



El pie izquierdo no me quiere hacer ni caso, y las consecuencias de su antojadiza detención serán terribles. Inmóvil, permanezco entre estos pedazos de cristales mientras mamá me mira con ojos endurecidos. -¡Juguemos a las escondidas!- dijo mi hermano menor aburrido de perseguir al gato por toda la casa. Y yo, ingenuo, me puse a contar.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Gajes tinturados





“Por fin quietas, aunque volverán a zarandearse en cualquier momento, como siempre”, piensa Leopoldo, con la barbilla abandonada entre sus manos y una sonrisa incompleta. De repente, se para. Lo atrae un susurro desde la ventana. Aspira la lluvia con los ojos cerrados y brotan las reminiscencias. El aire enrarecido de la habitación se enreda con el olor a tierra mojada. En el jardín, chacotean las hijas de Zeus. Hipnotizado -aún- en el paisaje de la mañana, siente un escalofrío.  El lento y punzante hilo lo aduja, nuevamente hacia los papeles sobre el escritorio.“¡Ahí regresan, zumbando, otra vez!”, grita el muchacho, con voz inaudible. Y comienza a escribir.



domingo, 20 de noviembre de 2011

UNA VENTANA HACIA LA FICCIÓN - Relato- Fragmentos del interior

UNA VENTANA HACIA LA FICCIÓN



Hoy no podré escribir. Seguro. Lo he intentado durante toda la tarde, pero ha sido inútil. Las ventanas del comedor han continuado colando el mismo bullicio atronador. Mis vecinos. Unos rudos adolescentes, embadurnados de rebeldía y cebada, que se aturden al ritmo de lambadas, cumbias y Wachiturros. Toda la tarde interrumpiéndome. Han revuelto mi escritura de domingo de tal manera, que concluir un párrafo ha resultado una verdadera proeza.

Mientras tanto, la pantalla del computador me muestra un borrador en el que Augusto Almodovar sufre de insomnio. Hace una semana discutió con su mujer sobre el comportamiento de Rodrigo, el hijo de ambos y, desde entonces, ella lo ignora. Llevan casados más de veinte años y este desacuerdo le resulta incómodo y obstinado. Por las noches, cuando ella cree que “el padre controlador” duerme tranquilo, él la oye sollozar.



(“Me preguntaron cómo vivía, me preguntaron. Sobreviviendo, dije, sobreviviendo.

Tengo un poema escrito más de mil veces, en él repito siempre, que mientras alguien proponga muerte sobre esta tierra y se fabriquen armas para la guerra, yo pisaré estos campos, sobreviviendo.

Las garras sonoras de las ventanas traen ahora los sones de Antonio Gieco. Y al compás del “León” vuelvo al borrador de la pantalla).



Durante el día no se dirigen la palabra. El mutismo oculta diferencias y hasta prejuicios sobre la educación de un hijo adolescente. A Eileen no le afligen las prendas deslucidas ni el largo del pelo. O el volumen de la música que inunda la casa. A la madre protectora le basta saber que es uno de los mejores alumnos del colegio y que la novia tenga ese halo cándido de “una chica que bajó del cielo”, como Araceli González.

El padre, en cambio, le critica al muchacho la falta de un proyecto sólido para su futuro o el desconocimiento de los clásicos que zozobran por la biblioteca de la casa o la incesante marejada de amigos huérfanos del faceboock o la comunicación disfrazada en esos raros mensajes de textos del celular, con un idioma casi cifrado. Le critica su ánimo arisco.



(Mi propósito es que Augusto averigüe lo que esconde en su mirada aquel adolescente caprichoso, y por momentos, tarambana.

Las nubes rojizas empapan la bravura juvenil de nostalgia, y la melodía ajena – demasiado versátil- resbala por las molduras, y llega Lerner: “Yo seguiré adelante atravesando nieves, sabe Dios que nunca es tarde para volver a empezar. Volver a empezar, que aún no termina el juego, volver a empezar…”)



–¿Viejo?- pregunta Rodrigo cuando llega –aún eufórico- de jugar al fútbol. La luz encendida del estudio y la taciturnidad le revelan la presencia de su padre.
Augusto está en el estudio. Reposado en el sofá, lee “El vuelo de la reina”. El silencio permite que se sienta la suavidad de las páginas cuando avanzan, dóciles, en medio del aroma del Malbec.


(Llegan, en ese instante, otros adolescentes que se unen entusiastas a la barra vecina como si el día recién comenzara y las ventanas, otra vez demoledoras, tiran ritmos: “tirate un qué, tirate un paso”)


Rodrigo fisgonea la puerta entornada y se abre paso hacia las paredes exteriores que envuelven al padre, quien interrumpe su lectura con una mueca de disgusto. Contempla los ojos negros de su hijo, aproximándose, impetuosos, como si esos ojos pudiesen hablar.


(Y ya casi logro mi objetivo).



Augusto, como Camargo, (el personaje de la novela de Eloy Martínez), desea espiar por esas ventanas enigmáticas. Pero no con un telescopio Brushnell de sesenta y siete centímetros montado sobre un trípode, sino con una lupa. Él, “el padre controlador”, quiere tener una lupa Circus de diecinueve milímetros de diámetro para penetrar en esas oscuras hendiduras genéticas y saber que hay detrás de ellas.
Y se acerca, se acerca, se acerca y por esas ventanas sólo escucha un bullicio atronador, embadurnado de rebeldía y cebada.








TEXTO CORREGIDO POR CORAZÓN DE DULCE DE LECHE, A QUIEN AGRADEZCO TANTO...

viernes, 18 de noviembre de 2011

TRANSFERENCIAS


          La primera vez fue escalofriante. Aníbal regresó cubierto de polvo de ladrillo, la garganta reseca y los ojos teñidos con hebras rojizas. Un fuerte espasmo lo trajo de ese sueño en el cual se derrumbaba un edificio. El susto le duró hasta el sueño siguiente, cuando su mujer lo encontró con unas prendas femeninas enrolladas entre las piernas.
          Y así, sueño tras sueño, fue acostumbrándose a ese limbo compartido y a la silenciosa complicidad de su esposa.
           Una pandilla de hechiceros dejó a Aníbal del tamaño de una hormiga. Adela llora todas las noches, desde aquel último sueño.
           Él, le grita que se quede tranquila, que está a su lado, que jamás la abandonaría. Pero Marta no puede escucharlo.



jueves, 17 de noviembre de 2011

ABLACC

   UNIDOS, TODOS.
Gracias a Jesus E.  y a quienes nos permiten crecer en este maravilloso oficio  de transmitir vida a través de las  palabras...

TRAVESURA CANINA


“Muerto pero mío”, pensó para sí la niña, disimulando la villanía con una mueca de congoja. Después de todo, fue ella quien entretuvo a Eulogia para que Guille sustrajera el recipiente de la cocina, y recolectó las hormigas, los escarabajos y cuantas lombrices pudo encontrar escarbando el jardín.

“¡No!”. “¡No!”. “¡No y no!”, respondía Guille a cada pedido de su hermana, que fue transformándose de una súplica compasiva a un sollozo desamparado. Y nada.

Faltaba una semana para la feria de ciencias en la escuela, y Romina no había logrado que su hermano le prestara el sapo, ni siquiera por unos minutos.

Durante la noche, decidida y porfiada, una pequeña mano exploradora liberó de su cautiverio al disputado anfibio. Cacique aprovecharía la oportunidad, seguro. Y Guille, lo necesitaba vivo…





miércoles, 16 de noviembre de 2011

RELATO DE UN HOMBRE MUERTO



              Morí un día inusitado. Sin necesidad de un funeral ni un sermón empalagoso. La mañana había comenzado con la odiosa resonancia del despertador a las seis menos veinte. Luego, el prolijo itinerario higiénico de veinte minutos: un cuenco de dedos que arrastra el agua fresca al rostro adormilado y la sonrisa blanca, preparándose para los embates urbanos. El aluvión de gotas redentoras se encargaba de renovar el resto de la osamenta. Como todos los días. Todos.
               En seguida, el periódico traspasando el desayuno y los noticieros engullendo la soledad. El autobús puntual, frenando a las seis y media en la parada de la esquina. Como siempre, frenando a las seis y media, excepto hoy.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

ALAS AL VIENTO: UN VIAJE POR LA NAVE DE LOS LOCOS




                                  Un click en LA NAVE DE LOS LOCOS y podrán sentir mi alegría.

                           Gracias a Fernando Valls, por este viaje feliz


APÓSTOL

                 


Continua meciéndote, inmune, en el océano del alfabeto. Ronda obstinado aunque las voces del olvido ciernan tu memoria. No asientes tu pesar sobre mis ojos que imploran tu magia para blandir las alas.
Poeta, aférrate al reverso del espejo o al fervor de las cenizas, pero no me entierres.

ORIGEN


La sien humedecida de Maria y sus puños agrietados delataban el esfuerzo. Sus quejidos asustaban. El dolor cedía y las mantas carmín envolvían la figura amoratada.
La devastadora tarea culminó en una tierna caricia y vagidos dulces.
El niño había nacido.



lunes, 7 de noviembre de 2011

Devastación migratoria


Y nada más existió hasta el próximo tren. Polvo y sueños esparcidos por todo el pueblo.
–Hubiéramos comenzado por nuestros muertos - dijeron los segadores-. Mientras permanezca la memoria, volveremos a intentarlo...



jueves, 3 de noviembre de 2011

MISTERIO




Como tantas veces había hecho de niño, extendió sus brazos. Ahora podía alcanzarlo sin necesidad de argucias. Antes debía trepar, a hurtadillas, las escalinatas del altar y burlar la custodia de feligreses, que siempre recitaban una lluvia de oraciones doloridas. Con la casulla sobre el alba y la estola, elevó la barbilla, presionó los párpados, y en el más insondable y sordo silencio, preguntó: ¿estás?



miércoles, 19 de octubre de 2011

IMAGINACIÓN EXPLOSIVA




No pudo evitar mirar de reojo la puerta del apartamento. La vecina se había transformado en una especie de obsesión. Una mirada de desgaire le bastó para terminar de enloquecer. Esa cerilla que sostenía su mano sería suficiente...El fuego se propagaría de la puerta a los silloncitos del living, confortables para los arrumacos. Luego a la habitación de caramelo llena de sueños impúdicos. Las llamas devorarían todo. Ardería como su corazón. Esa cerilla que sostenía su mano sería suficiente para encender el cigarro y  evitar que su imaginación saltara en pedazos.

martes, 18 de octubre de 2011

CONEXIONES IGNORADAS- Fragmentos del Interior



Desde el comedor, observo a mis hijos jugar: Isabella oculta uno de sus ojos de miel tras un parche de pirata, Eze arma unos rasti, la teacher Helena speaks  a few words que algunos pretenden entender.  Se burlan de la PC, el iPAD, la net, la notebook, la play ( I,II,III ), la wii. Están conectados al mundo, sonríen. Les basta unos trastos de cartón y algunos polímeros para plasmar sus ideas. Vaya a saber  a dónde llegan con tanta imaginación...

jueves, 6 de octubre de 2011

INGENUIDAD




Son las doce horas, un minuto y quince segundos. Nada…Seguí fielmente las indicaciones de la anciana. Una noche de luna llena, en el quinto peldaño de las escaleras universitarias, tres saltitos con los pies descalzos y los ojos cerrados por diez minutos. Así pasó un mes, y otro y, nada. Perdí dos pares de zapatos y una noche, de repente, mi bicicleta se transformó en calabaza. Sólo quiero encontrar un príncipe. Olvido algo, seguro. Insistiré el próximo mes.



martes, 27 de septiembre de 2011

UNTITLED



Llueve. La ciudad ahogada no detiene su rito. Las veredas desbordadas de paraguas y hosquedades muestran el derrotero de tantas soledades. La estridencia de las bocinas reproduce un idioma ancestral, mientras los autobuses descuidados escupen el hedor del aguacero.
Nuestras vidas no son ajenas a esa húmeda carga urbana. Aunque las gotas de tristeza no se esculpan en los rostros y los labios amordacen un secreto. Igual, la ciudad no se detiene…


domingo, 25 de septiembre de 2011

"ENTRE VECINOS"

                Del cómo, dónde y cuándo, de un por qué sin respuestas.

                                         

Mi lugar para escribir es un universo invisible habitado por la estridencia del hogar, asediado por aventuras cotidianas que me mantienen viva. En esas treguas de la realidad, me entrego plena y con “desparpajo estético” (como dice un amigo), al cascabeleo de la ficción.

Así nacen los cuentos. Así nació “Entre vecinos”, unos días antes del cierre del Concurso. En medio de berrinches y juegos de niños, y el aroma de la comida recién horneada y mis amores tocando la guitarra y cantando.

Luego, las apostillas y las correcciones que no tardan en llegar y los buenos amigos que arguyen sobre los méritos y el naufragio. El computador atestado de palabras que no entiende y la expresión dulce y antojadiza de la pequeña de la casa que intenta distraerme: -¡mamá, hoy no te voy a dejar escribir!-. Así, con la única certeza de no saber a dónde se llega cada vez que se comienza…

 
 
Espero que les guste el cuento. Yo, especialmente, agradezco a CORAZÓN DE DULCE DE LECHE, por TODO, TODO. Y a los otros amigos que gentilmente, me regalaron su tiempo, sus críticas y el apoyo incondicional.


“ENTRE VECINOS”


Giovanni De Luca es un envidioso implacable. Lo supe, con certeza, el primer día que destruyó las flores. Esa tarde –cuando todos se marcharon- bailó una tarantela sobre las margaritas. Comenzó sacudiendo, de un lado a otro, metatarsos y falanges, y le siguió el movimiento de todos los miembros, con tal fuerza y velocidad, que la danza parecía impregnada de un poder taumatúrgico, encantador, porque fue el día en que más beneficios me causaron sus desaires.

Tardé en notar la envidia –o no quise hacerlo antes-. Ese ambiente deletéreo era perceptible para todos aquellos que nos rodeaban, excepto para mí.

La diferencia entre nosotros está en que él se nutre de las rivalidades y yo simplemente sonrío feliz.

Quizá la vecindad que compartimos, por más de treinta años, haya contribuido a su inusitada y pertinaz atención.

El sábado que llegamos al barrio –recién casados– en nuestro Peugeot 504, advertimos la presencia de una silueta de talla corta y pronunciado perfil, que fue devorada inmediatamente por las cortinas del ventanal de la casa contigua. Aquella sombra nos acompañaría cada fin de semana, hasta que, un Domingo de Ramos, después de misa, todo cambió. El padre Venancio nos presentó. “Mucho gusto”, dijo, y fue la única vez que vi su sonrisa. “Marconi”, “Marconi”, repetía moviendo la cabeza de arriba para abajo, con una mueca de asombro, como si no nos hubiera conocido de antes. “Qual è il tuo rapporto con Guglielmo Marconi?” preguntó con la voz prestada de sus mayores. Sonreí (esta clase de averiguaciones me recuerdan al aviador, y a las personas que nunca logran ver una serpiente boa que se traga un elefante). “Pobre”, pensé para mí, “siempre va a necesitar explicaciones”.

Los años siguientes fueron todos iguales. Una pareja de jóvenes enamorados que de la mesa a la cama y de la cama al trabajo y del trabajo a la mesa, erigieron una espiral de sueños que fueron cumpliéndose paulatinamente: los niños, la esperanza democrática, el ascenso en la empresa, el auto nuevo, los amigos del Rotary. El vecino de mal genio prefería la pesadilla de las dictaduras y se jactaba por sus atrevidos gustos sobre las mujeres. Joaquín y Pedro, mis hijos varones, tenían prohibido jugar a la pelota en la vereda. Todos conocíamos el celo desmedido con que Giovanni vigilaba su Ferrari 288. Cuando él comenzaba a gritar los goles del Milan, nosotros ya nos habíamos desangrado aullando con “la mano de Dios”.

Sólo Francesca era su debilidad. Siempre había un comensal demás, cuando el aroma de la salsa sacudía las cortinas de su casa. “Esta mujer sabe que a los italianos nos conquistan por el estómago” decía cada vez que la sorprendía amasando los fideos.

El día en que celebré mis cincuenta años, los amigos del club me regalaron un cuadro de Vito Campanella, “Diálogo metafísico“. El vecino analizó los detalles de la obra y murmuró insolente: “No me gusta, demasiado surrealismo entorpece la ficción”. Unos meses más tarde lo encontraría en el Museo Municipal de Bellas Artes de La Plata, en una importante exposición retrospectiva dedicada al pintor.

La literatura rara vez había logrado que coincidiéramos, aunque aún recuerdo aquella noche cuando comentamos los estupendos cuentos de Héctor Tizón, Dante Cayetano Fiorentino, Anderson Imbert, Juan Carlos Dávalos, Pedro Mairal, David Lagmanovich, Luis Franco. Sentí, por instantes, que podía redimirse de cargar el envoltorio de tantas contrariedades. Pero no. Apenas comenzó a resaltar las virtudes poéticas de Adelfa Durrié, disentimos. De repente, sus aspavientos, desbordados de enojo, provocaron en mí un efecto contrario y me fue imposible reprimir un estallido de risa que pronto se convirtió en estruendosas carcajadas. ¡Adelfa Durrié!

Ese día peleamos, y le pregunté consternado: “¿De qué me acusas Giovanni?”. “De ser feliz, Giuseppe”, me confesó. Y dejamos de hablarnos. En realidad, fue él quien enmudeció y desapareció entre los cortinados, como la primera vez.

Durante su funeral, dos años más tarde, creí entrever una silueta de talla corta y bigotes petulantes, que se desvaneció fugaz.

Hace tres meses, volvimos a ser vecinos. Debido a sus ruidosas ocurrencias, Francesca y mis hijos me visitan más a menudo y los nietos llenan la hornacina de flores.

“Giuseppe, cosa stai facendo?”, pronuncia el envidioso cada día. Yo nunca le contesto. Sonrío, mientras él baila tarantelas sobre las frescas margaritas, en las tardes de los muertos.

Publicado en Diario El Liberal ( 6/11/2011) http://www.elliberal.com.ar/ampliada.php?ID=17241

( Seudónimo: Antigua)  MARÍA FABIANA CALDERARI  



COMPARTO UNA ALEGRIA- Fragmentos del interior




El Consejo Norte Cultura realizo el acto de entrega de premios y presentación del libro del I Concurso Regional de Cuento; este acto contó con la presencia de funcionarios provinciales, personalidades de la cultura y los 11 premiados por la región ellos son:




Gran premio Regional Rogelio Signes de la Provincia de Tucumán

Premios por Provincia:

Héctor Omar Quijano de la Provincia de Catamarca.

Julio Misael Herrera de la Provincia de Catamarca

Agustín Guerrero de la Provincia de Jujuy

José Mariano García de la provincia de Jujuy

Emanuel Hernán Carrizo de la Provincia de Salta

Idangel Betancourt de la Provincia de Salta

María Fabiana Calderari de la Provincia de Santiago del Estero

María Pía Danielsen de la Provincia de Santiago del Estero

Pablo Cerone de la Provincia de Tucuman

Sara Graciela Rivas de la Provincia de Tucuman


El Jurado estuvo integrado por referentes de las letras de la Región Noroeste: Liliana Massara (Tucumán), Liliana Bellone (Salta), Marta Graciela Terrera (Santiago del Estero), María Eduarda Mirande (Jujuy) y Juana Collado de Sastre (Catamarca).



La presentación estuvo a cargo del Escritor Santiago Sylvester y el jurado por la provincia de Santiago del Estero, Prof. Marta Graciela Terrera.


Y nosotros, los premiados:

martes, 20 de septiembre de 2011

DESPEDIDA PARA MI TIA BLANCA – Fragmentos del interior



                        Con el encanto inaugural de la primavera se abrió un portal hacia el cielo. Sin amarras ni sombras, viajaste sumida en un tranquilo sueño. Mi padre, sonriendo, tomó tu mano derecha. Ahora podrá leerte sus escritos y recitar con voz de trueno tus poesías. Tu amor, Alberto, besó tus mejillas encendidas y acurrucaste otra vez a tu pequeño niño. Tu nieta pintó en tu regazo un brillante arco iris. Margarita y José Alejandro, junto a tus hermanos, prepararon un banquete, en una mesa larga y ruidosa, como antes, cuando niños, en El Palmar. ¡Ay, El Palmar!, tierra fecunda de ensueños, y esa maravillosa historia de los Calderari, que nos prometimos escribir... 

                          Los otros amores nos quedamos aquí. Hijos, hermanos, cuñados, yernos, nueras, nietos, bisnietos, sobrinos, sobrinos nietos, primos. Un linaje forjado de pasiones, sostenido, en estos momentos que duelen, con la entereza que nos enseñaste. Algunos, sin comprender aún tu partida.

                             Catedrática en las cuestiones de la vida (resistí la enfermedad de mi papá alimentándome de tus consejos sabios), sobresaliente cocinera (tu paso por mi casa me enseñó a preparar el mejor merengue, y custodio algunos secretos sobre repostería que quizá interesen a otras cocineritas que despertarán después), poeta tímida y oculta ( gentilmente me regalaste, hace tiempo, esa poesía para mis maestros, en su día).
Uniste, con habilidad y dulzura, la vehemencia y la sensatez, irradiando firmeza y equilibrio. ¡Te vamos a extrañar!

                           Ahora, mientras unos lloran, se alborotan y enmudecen, otros (los que están cerca) acarician tus manos terrenas remozando  los recuerdos. Quienes estamos lejos, reprochamos al tiempo por la distancia. Imitando tu fortaleza, elijo evocarte con palabras.

                           Este caudaloso río rojo que dibuja nuestros dones, "TE REGALA ESTAS FLORES, QUE NADIE LAS VE”.
                             Hasta pronto...





viernes, 16 de septiembre de 2011

PROMESAS




Tú y yo podremos pasear juntos bajo ese cielo estrellado. París es tu sueño de novia y mi sueño es tu sonrisa. Aún no es tarde. Apenas pase este aguacero que humedece nuestros días, lucirás el vestido de guipures donde aún anidan los zorzales. Cruzaremos nuestros brazos enamorados y,  llena de ensueño, sostendrás un ramo de gardenias entre tus manos, cuando éstas dejen de temblar.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

LA PARTIDA



La noche es una estrella en tu cucharilla. Su luz es menos tenue que la realidad. La acercas, con parsimonia, hacia tu boca. Intento no mirarte, mordiendo el engaño que se cuela por mi espalda. Ni siquiera te detienes cuando tu nariz intuye el desenlace. El color de la oscuridad sorbe tu cuerpo. Y yo me marcho. Aunque el recuerdo sea el peor veneno.

martes, 6 de septiembre de 2011

LA SUERTE



         Hice cuanto pude para evitar estos escombros que entumecen mi espalda. Oculté la escalera de mi mamá en el galpón del abuelo (aunque subir demandara más esfuerzos y raspaduras) y até los paraguas en las hamacas del jardín. Me deshice de los candelabros de la abuela. El tío Tito estaba de viaje por la Quebrada de Humahuaca y no regresaría hasta el verano. Sin grillos ni espejos alrededor. El momento apropiado.
          Con el aplomo de un gorrión ubiqué el pie derecho. Luego, un leve envión y el otro pie; pegaditos, pasito a pasito. En el equilibrio insonoro de ese vuelo imaginario solté las argollas con sigilosa destreza. Y tuvo que maullar el gato blanco del vecino.








miércoles, 31 de agosto de 2011

NÁUFRAGOS




Podríamos embarcarnos juntos. Transmutarnos como el amor, y ser nostalgia en el jadeo del viento. Deshacer las amarras. Ser el latido del mar que arrulla a las olas o la sal que se asienta en la arena. O la nada, cuando la ciudad nos duele tanto…

jueves, 25 de agosto de 2011

CRÓNICAS DE UN VIAJE AL CENTRO DEL CORAZÓN (Cuyas vicisitudes no surcarán océanos en ninguna Nave, pero alimentarán el alma de algunos locos…)


 
Ese domingo festejamos el día del niño. No iba a ser un domingo igual a esos otros domingos, al menos no para nosotros. Y así fue.

Acompañamos al Coro de Niños de la Provincia al CEPSI (Centro Provincial de Salud infantil). Los integrantes del coro, junto a su profesor, prepararon días antes juguetes y golosinas para endulzar aún más las voces. Y convidaron tanta alegría que no faltaron las sonrisas mojadas.

Algunos papás que compartimos tan maravillosa odisea, aprendimos que los niños enseñan a través de pequeños gestos, con miradas cándidas y manos llenas. Aprendimos a sentir a Dios en la fortaleza de los médicos (algunos de ellos vestidos de payasos) y en la algarabía de las enfermeras, que con grandes cuidados acercaron a los niñitos internados para que escucharan los cánticos infantiles.


En este paseo zigzagueante (porque debo confesarles que por momentos atravesamos algunos pantanos húmedos, y profundos pasadizos saturados de dolor) la mejor parte fue encontrarnos en el centro de nuestros corazones, allí donde el otro lado de la vida, que a menudo no deseamos ver, se atrinchera junto al amor y la solidaridad.


Después de un viaje tan encantador, no hay modo de seguir siendo el mismo de antes…










viernes, 19 de agosto de 2011

COMO LOS LAPACHOS... Fragmentos del interior




En la vereda de la casa paterna había un lapacho. Nuestro entrañable lapacho rosa. Crecí con ese olor a primavera penetrando cada julio por las ventanas. Acostumbrábamos a jugar bajo esa copa generosa de color y perfume. Una belleza escandalosa que sin mezquindades, derramaba sobre el paisaje los preludios de la estación de las flores.



Estas son algunas imágenes de lapachos que crecen en Santiago del Estero. Como los recuerdos de mi niñez, florecen en esta tierra prestada. Con candidez. Sin esperar nada a cambio. Invitando a los sentidos.
 Me pregunto por qué los hombres no logramos parecernos a los lapachos en flor…








sábado, 13 de agosto de 2011

LAS VOCES. AQUÍ. AHORA. Fragmentos del interior

PRIMER ENCUENTRO INTERNACIONAL DE MICRORRELATOS-SANTIAGO DEL ESTERO.


 Sr. Antonio Cruz. Sr. Rodolfo Legname.Sra. Natividad Nassif . Sr Alejandro Vaccaro.

 Carrusel de microrrelatos: Sra. Sandra Lopez Paz. Sra Heidi Rotulo.
 Carrusel de microrrelatos: Sr. Raúl Lima. Fabiana Calderari
 Sr. Jaime Muñoz Vargas
 Carrusel de micros: Sr. Fabián Vique. Sr  Jaime Muñoz Vargas. Sra. Nanim Rekacz. Sra. Silvia Pícoli. Sr. Eugenio Mandrini. Sr.Eduardo Albarracín. 

  Nuestros jóvenes: Estefanía Paez. Adriana Coman, Pablo Albornoz, Gabriel Hoyos Izurieta, Esteban Ibarra.  
 Sra. Susana Lares, Sra. Norah Scarpa Filsinger, Sra. Magui Montero, Sr. Andrés Navarro, Sr. Luis Taborda, Sr. Orlando Romano.


 Carrusel de micros: Sra. Ildiko Nassr. Sr. Martín Gardella. Sr Antonio Cruz, Sra Pia Danielsen, Sr. Rony Vasquez, Sr. David Slodky.




 Sra Hebe Luz Avila, Sra. Violeta Rojo, Sr. Raúl Lima, Fabiana Calderari.
 Nanim Rekacz, Raúl Lima, María Pia Danielsen y Fabiana Calderari.
  Nanim Rekzac, Raúl Lima, María Pia Danielsen, Silvia Pícoli, Sandra López Paz , Fabiana Calderari.
 Orlando Romano ( junto a su hijito) , Violeta Rojo. Fabiana Calderari
 Sr. Rony Vasquez Guevara
 Sr. Dante Cayetano Fiorentino y su Sra. esposa. Sr. Andrés Rivas, Sr. Rodolfo Legname, Sr. Raúl Lima, Fabiana Calderari.
 Junto a Fabián Vique.
Adriana Coman, Fabián Vique, Rony Vasquez, Hebe Luz Avila , Martín Gardella, Fabiana Calderari


                               

Las fotografías ( las buenas fotografias) son de Nanim Rekacz, ( las otras son de mí autoría) Gracias Nanim.