lunes, 30 de mayo de 2011

EL VÍNCULO DE LA HUMANIDAD



El mar hambriento abría sus fauces para devorar al sol anaranjado. Ellos lo observaban atónitos, tendidos sobre la arena.



Un escorpión rojizo trepó la empalizada del castillo y entró en los aposentos del rey.



¬El enemigo acecha. ¡Preparemos las armas! ¬exclamó uno de los mosqueteros, desnudando la espada con liviana destreza. El otro lo detuvo asentando su pequeña mano sobre el pecho.



¬Abatiremos al intruso ¬recitó con voz de acero. Recogió la paleta aún humedecida y el baldecito con restos de arena y añadió hincado de rodillas: ¬Intentaremos primero con la palabra.

domingo, 29 de mayo de 2011

Fragmentos del interior. JUEGOS ENMASCARADOS






Todos se encaminan hacia ella, como si fueran una hilera obediente de hormigas. Decidí subirme a esa fina cuerda. ¡Cuántos espectadores! Tiesa y frágil. Dispuesta a realizar todas las cabriolas que me permitiesen la complicidad de la corriente y el ocio. Bajé rápidamente. Me dí cuenta a tiempo de la propensión a cortarse que tienen esas redes…






(No son para mí esos juegos. Me gusta la comunicación entre las personas. Co mu ni ca ción. No pude acostumbrarme a esos rostros vacuos y solitarios que se entretienen con naderías, ni a los otros rostros instruidos que buscan un tesoro inexistente en medio de la Red. No me busquen allí.


Me fui de boooooo…)














( Imagenes tomadas de la web, Francis Bacon )

DAR OÍDOS


Oigo voces. Todo el tiempo. Voces que se pierden erráticas por los senderos del acostumbramiento, como lo hacen las gotas huérfanas de un grifo atascado a medianoche. La tierna voz de una niña que pide el biberón porque siente hambre. ¿Me alcanzas un vaso de agua?, dice el abuelo. La vecina es más insistente, quiere conversar con cada persona que pasa por la vereda. Necesito un abrazo, musita un enamorado. “Los niños del mundo queremos sembrar la semilla de paz, para que juntos la cultivemos y pueda feliz germinar”, canta un coro de niños. ¡No olviden los abrigos!, exclama una madre antes que la puerta se cierre. ¿Podrías jugar conmigo cuando termines la tarea?, suplica una hermanita menor. Todo el tiempo las oigo. ¿Por qué los vivos no pueden oírlas?



martes, 24 de mayo de 2011

EL OLEAJE

Él tiene la mirada sumergida. Oleaje va, oleaje viene. Antes, las olas le parecían más altas y menos bravas.

El estupor del sol le desarma sobre las mejillas unas cuantas gotas salinas. Aunque casi siempre gélida y azorada, la vida es como el mar. Oleaje va, oleaje viene.


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(Imagen tomada de la web)

martes, 10 de mayo de 2011

EL VIAJE

Estaba frente a la ventana. Sobre sus manos se asentaba el mentón apenas pronunciado. La lluvia mojaba su rostro ocultando los rescoldos del amor.



¿Qué haces? —le pregunto una voz ronca entre las mantas del lecho.
Sus ojos retornaron con un leve parpadeo. Plegó las alas y sólo le sonrió.





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( Imagen tomada de la web)