lunes, 30 de mayo de 2011

EL VÍNCULO DE LA HUMANIDAD



El mar hambriento abría sus fauces para devorar al sol anaranjado. Ellos lo observaban atónitos, tendidos sobre la arena.



Un escorpión rojizo trepó la empalizada del castillo y entró en los aposentos del rey.



¬El enemigo acecha. ¡Preparemos las armas! ¬exclamó uno de los mosqueteros, desnudando la espada con liviana destreza. El otro lo detuvo asentando su pequeña mano sobre el pecho.



¬Abatiremos al intruso ¬recitó con voz de acero. Recogió la paleta aún humedecida y el baldecito con restos de arena y añadió hincado de rodillas: ¬Intentaremos primero con la palabra.

2 comentarios:

Claudia Sánchez dijo...

Nada. ¿Qué te voy a decir? tu fuente inagotable de inspiración no falla.
Besos,

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Muchas gracias Claudia.
( Se te extraña, es hora de volver...) Un abrazo