viernes, 29 de julio de 2011

LA VENGANZA


Después de todo, la lentitud de la muerte es el peor castigo.

Al pecoso le bastó apuntar con precisión en una agenda desgastada: “A las tres, el cinco”. Luego me dio instrucciones para el depósito del dinero.

¿Quién podría sospechar de un muchacho de sonrisa cómoda, con el sol ensortijado en su cabellera y lleno de pecas y entusiasmo? Ni siquiera Lombroso o Ferri desconfiarían. Como yo, que también me fié de ella, de su belleza peligrosa y sus enigmáticas ausencias.

El pecoso llamó en la fecha convenida y no supe más de él.
“Hecho; con un torpe suspiro se desprendió de la vida”, dijo con una voz gutural y colgó el teléfono.
Desde ese día endemoniado me apoltroné, despavorido e insatisfecho. Creí que ante su muerte merecida, quedaría henchido de gozo, empero estoy muriéndome lentamente.
Ella sí que supo vengarse…





miércoles, 13 de julio de 2011

EL POZO


Como si estuviese auscultando mi ombligo. Profundo, misterioso. Pero desde adentro. Hundido en una confusa perspectiva interior. Sin escondrijos. Apenas sostenido por una íntima esperanza. (Descubrir un vértice de luz. Rozar, al menos una vez más, la vida).
A menudo irrumpe la impaciencia. Alguien me rescatará. Si, seguro.


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(Cuadro "Emerger", de Susana Boettner,  artista plástica argentina )

domingo, 3 de julio de 2011

EL MENDIGO





Siempre lo encontrábamos arrinconado, debajo del mismo umbral, cerca del colegio. (Lo habían perseguido varias veces, pero él regresaba, impertérrito, a su guarida). No puede ver y tiene la oreja derecha más pequeña. Sus pies son grandes.

En los días fríos sus ojos parecían de cera.

Nunca nos hablaba. Cuando pasábamos junto a él, mi hermano depositaba en la latita oxidada algunas monedas. Luego del tintineo, él movía la cabeza de arriba para abajo, en señal de agradecimiento.

Ayer, mi hermano estaba apurado y pasó de largo. Yo, en cambio, me detuve y le susurré al oído, mientras  Joaquín me llamaba a gritos.

Hoy, antes de llegar al colegio, mi hermano sorprendido dice: –¿Viste?. ¡No está el mendigo! ¿Qué le entregaste ayer, si nunca tienes monedas?

-Le convidé parte de mi felicidad – respondo contenta.



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(Imagen tomada de la web)

viernes, 1 de julio de 2011

DONDEQUIERA . Fragmentos del Interior


DONDEQUIERA


La franjita roja atraviesa el alma, aunque se griten menos goles y se descienda a disgusto.

La camiseta es un amor que se hereda. Dondequiera que vaya, ese amor permanece…




(Próximo partido: RIVER PLATE & CHACARITA JUNIORS. ¡Aliente Moni, aliente! )




INTENCIONES



Cinco peldaños más y el pasillo. Doce pasos y alcanzo la puerta. Pasos temblorosos.

Allí estarás, con tus ojos negros de serpiente que devoran mis entrañas. Y la corbata enlazada al cuello, como se trenzan y adujan las pasiones. Allí donde no debo.

Veinte pasos menos. Cuatro. El rellano de la escalera donde se asienta el sudor. Y la otra puerta.