viernes, 19 de agosto de 2011

COMO LOS LAPACHOS... Fragmentos del interior




En la vereda de la casa paterna había un lapacho. Nuestro entrañable lapacho rosa. Crecí con ese olor a primavera penetrando cada julio por las ventanas. Acostumbrábamos a jugar bajo esa copa generosa de color y perfume. Una belleza escandalosa que sin mezquindades, derramaba sobre el paisaje los preludios de la estación de las flores.



Estas son algunas imágenes de lapachos que crecen en Santiago del Estero. Como los recuerdos de mi niñez, florecen en esta tierra prestada. Con candidez. Sin esperar nada a cambio. Invitando a los sentidos.
 Me pregunto por qué los hombres no logramos parecernos a los lapachos en flor…








1 comentario:

Anónimo dijo...

"lapachos más lapachos menos igualito a mi......"Muy bonitas las palabras que te remontan al pasado. Saludos . Ri