martes, 20 de septiembre de 2011

DESPEDIDA PARA MI TIA BLANCA – Fragmentos del interior



                        Con el encanto inaugural de la primavera se abrió un portal hacia el cielo. Sin amarras ni sombras, viajaste sumida en un tranquilo sueño. Mi padre, sonriendo, tomó tu mano derecha. Ahora podrá leerte sus escritos y recitar con voz de trueno tus poesías. Tu amor, Alberto, besó tus mejillas encendidas y acurrucaste otra vez a tu pequeño niño. Tu nieta pintó en tu regazo un brillante arco iris. Margarita y José Alejandro, junto a tus hermanos, prepararon un banquete, en una mesa larga y ruidosa, como antes, cuando niños, en El Palmar. ¡Ay, El Palmar!, tierra fecunda de ensueños, y esa maravillosa historia de los Calderari, que nos prometimos escribir... 

                          Los otros amores nos quedamos aquí. Hijos, hermanos, cuñados, yernos, nueras, nietos, bisnietos, sobrinos, sobrinos nietos, primos. Un linaje forjado de pasiones, sostenido, en estos momentos que duelen, con la entereza que nos enseñaste. Algunos, sin comprender aún tu partida.

                             Catedrática en las cuestiones de la vida (resistí la enfermedad de mi papá alimentándome de tus consejos sabios), sobresaliente cocinera (tu paso por mi casa me enseñó a preparar el mejor merengue, y custodio algunos secretos sobre repostería que quizá interesen a otras cocineritas que despertarán después), poeta tímida y oculta ( gentilmente me regalaste, hace tiempo, esa poesía para mis maestros, en su día).
Uniste, con habilidad y dulzura, la vehemencia y la sensatez, irradiando firmeza y equilibrio. ¡Te vamos a extrañar!

                           Ahora, mientras unos lloran, se alborotan y enmudecen, otros (los que están cerca) acarician tus manos terrenas remozando  los recuerdos. Quienes estamos lejos, reprochamos al tiempo por la distancia. Imitando tu fortaleza, elijo evocarte con palabras.

                           Este caudaloso río rojo que dibuja nuestros dones, "TE REGALA ESTAS FLORES, QUE NADIE LAS VE”.
                             Hasta pronto...





8 comentarios:

Gaby Gómez dijo...

Y sí...me hiciste llorar!

Jesus Esnaola dijo...

Hoy no vengo a comentar un texto, por bello que sea. Hoy sólo quiero darte un abrazo y un beso.

Jesus

Anónimo dijo...

BELLISIMAS TUS PALABRAS QUERIDA SOBRINA!!!SINTETIZA LO QUE SEGURO ESTA VIVIENDO EN SU PASCUA Y ORGULLOSA DE LA DISCIPULA EN LAS LETRAS Y CON UNA SONRISA EN LOS LABIOS QUE LA CARACTERIZÓ.UN BESO

Flor dijo...

Esta muy lindo Fabi, me hiciste llorar, todos la vamos a recordar con mucho amor a la yaya, con ese amor que ella nos daba a nosotros. Te quiero mucho.

Anónimo dijo...

Hermoso Fabi. Imposible no conmoverse.
Besoss Sofi.

María Eugenia dijo...

Siempre me veía Blanca y radiente... Yo sólo era el espejo de su sonrisa cuando me escuchaba, atenta, para luego regalarme una dulce palabra
Chau tía querida, gracias por tanto cariño
Te voy a extrañar!

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Un ABRAZO A LA FAMILIA, gracias por pasar y compartir tanto sentimiento.

JESUS, me llegó tu abrazo desde tu CORAZÓN DE ORO. GRACIAS...

SALUDOS.

Maxi Nievas. dijo...

Acabo de leer tus hermosas palabras, gracias por escribir con amor, se fue una persona q tubo como meta, mostrarnos lo hermoso de la vida!! Besos tía, saludos a todos por casa,, un beso y abrazo para todos!!