miércoles, 19 de octubre de 2011

IMAGINACIÓN EXPLOSIVA




No pudo evitar mirar de reojo la puerta del apartamento. La vecina se había transformado en una especie de obsesión. Una mirada de desgaire le bastó para terminar de enloquecer. Esa cerilla que sostenía su mano sería suficiente...El fuego se propagaría de la puerta a los silloncitos del living, confortables para los arrumacos. Luego a la habitación de caramelo llena de sueños impúdicos. Las llamas devorarían todo. Ardería como su corazón. Esa cerilla que sostenía su mano sería suficiente para encender el cigarro y  evitar que su imaginación saltara en pedazos.

1 comentario:

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Cambié el final. Siempre cambio...

Benditos sean quienes pueden enamorarse de aquello que escriben. (Yo no lo he logrado nunca, quizá sea esa la razón por la cual me niego al papel...)