domingo, 11 de diciembre de 2011

ARGUCIAS INFANTILES



El pie izquierdo no me quiere hacer ni caso, y las consecuencias de su antojadiza detención serán terribles. Inmóvil, permanezco entre estos pedazos de cristales mientras mamá me mira con ojos endurecidos. -¡Juguemos a las escondidas!- dijo mi hermano menor aburrido de perseguir al gato por toda la casa. Y yo, ingenuo, me puse a contar.

2 comentarios:

Elysa dijo...

Vaya momento para que se pare el pie, ahora tendrá que responder de esa travesura aunque no sea suya.

Besitos

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Gracias Elysa por tu visita.
Saludos.