viernes, 23 de diciembre de 2011

INSISTENCIA




En las tardes de primavera, Leonor baja a la plaza y se sienta frente al nogal para contemplar el ocaso. Pedro hace lo mismo, en silencio. Cuando la arrebolada les entinta el ánimo, regresan felices, cada uno por su cuenta, al lugar que ocupan el resto del tiempo. Ella, se lanza hacia el quinto B hasta su silla de ruedas. Él, perezoso, es quien más tarda en llegar hasta la urna plateada del panteón. En la próxima primavera, quizá, estarán dispuestos a confesarse aquello que no ven.





( Imagen tomada de la web)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso relato!Ri

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷSechatƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ dijo...

¡Qué pena no poder grabarte unos aplausos! Me ha parecido grandioso. ¡Felices fiestas!

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Sechat , ¡cómo me animan tus palabras!Muchas gracias y Felices Fiestas. Un beso.


Gracias Ri. Más besos.