jueves, 5 de enero de 2012

CREACIÓN



La última alma humana vagó, descolorida y taciturna, por los confines de la entelequia. Ensimismada en un perfecto aburrimiento, creó la eternidad y un Dios misterioso.

2 comentarios:

Pedro Herrero dijo...

Confiemos en que la última alma no llegue a ser consciente de su soledad, y en que siempre haya motivos para sentirse acompañado. Un cálido abrazo desde tan lejos.

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Así sea Pedro. Un abrazo y gracias por tu visita.