domingo, 19 de agosto de 2012

Reflexiones

¿La era de la brevedad?
Cómo han logrado estos señores medir la nostalgia que anida en el crepúsculo y que día a día se derrama en el marcado contorno del horizonte… O los milímetros de tinta que decantan en el mar de las pasiones. Si hasta las muescas del desamor atraviesan de lado a lado el alma y hay tanta ceniza que nunca alcanzó la humanidad…



REBELIÓN ENCUBIERTA



El niño sigue igual. Lleva tiempo llorando y se niega a comprender y a sobrellevar las razones. Supongo que es por eso, por tantas explicaciones. Ayer se asustó cuando una oleada de papeles fue agitada sobre el escritorio y los gritos hicieron temblar las persianas. Ese áspero episodio lo puso aún más caprichoso. Ahora trato de hablarle, de comunicarme con una voz sutil, inaudible, íntima, pero no mejora. Acaba de llegar mi jefe y lo saludo con una sonrisa adulta que a tientas, disfraza las lágrimas.



sábado, 18 de agosto de 2012

Todo sobre mí...





No soy ni siquiera lo que escribo. Ni el mudo intento por derretir mi nombre dentro de un mundo álgido y terco; y me retuerzo en el cegado ahogo del reproche. Tan sólo soy eso, lo que queda de todo ese penitente esfuerzo.





sábado, 4 de agosto de 2012

HISTORIAS QUE NO SE NOTAN


Cuando llega muy cansado no pasa nada. Hoy ganó su equipo de fútbol. Puedo imaginar el bar cerca de la oficina. Nublado, por el olor del cigarrillo. Los vasos manchados por la espuma caprichosa del fernet. La transpiración fétida de tantos amateurs que gritan, se agitan y se trastornan por los goles ajenos, llegará hasta casa. La euforia también. Mientras todos duerman, despertará mi sumisión. Y él creerá que cinco minutos bastan para disfrutar de una noche sabrosa.