martes, 18 de septiembre de 2012

Cada vez... Fragmentos del interior


Cada vez que alguien sonríe, la Tierra no abandona las vueltas sobre su propio eje ni el mar se aquieta. Ni se detienen los relojes o regresan golondrinas. Nada deja de ser ordinario, común,  habitual en el mundo. Excepto el corazón de los hombres. Aún nos queda esa ventana. Regala una sonrisa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te regalo mi sonrisa. Ri