miércoles, 17 de julio de 2013

MATAR EL TIEMPO

  A veces siento ganas de luchar. Sobre todo, cuando la tarde amodorrada se niega a oscurecer. Hoy logro ver como en el vidrio de la ventana las gotas se funden, unas tras otras, presurosas. Se convierten en un trazo húmedo y certero que anticipa la complicidad ante el ataque. Cualquier arma es más poderosa que la impaciencia (o menos dolorosa). Un crimen limpio y sin huellas, pienso. Casi perfecto, de no ser por este arquetipo de huesos descosidos.
    Quiero ganarle. Voy a fingir que, poco a poco, comienzo a olvidar el nombre de las cosas, que me olvido de los sueños y de cómo dejar de pensar. Sé que no va a parar de llover.
“¡Me muero!”, le espeto con un ademán asesino. Quiero ganarle. Y el tiempo, con su ojo intuitivo me sonríe, acariciando mansamente mi  pecho inerte.  


martes, 16 de julio de 2013


 

DESAHOGO

 

        Dicen que el poder cambia a los hombres. No creo que el poder tenga ese poder.  Estoy convencida de que el poder sólo los muestra tal cual son. A algunos de ellos, más  tarde o más temprano los muerde la soledad. Esos no me preocupan. Son los otros los que me provocan náuseas. Los que, ante estos poderosos seres errantes, pierden su rostro. Y no hay miseria más profunda que esa. Es como renunciar a lo que son para amoldarse a las ancas de otros. Siempre huelen mal. Pobres ellos. Y pobres nosotros que tenemos que convivir con los sin rostros.   
       Camino hacia algún lugar  y recuerdo una canción de Mónica Posse:  
 
… ¿A  dónde van los locos, los que dicen la verdad? ¿Qué hacen con la basura en esta ciudad? “

lunes, 24 de junio de 2013

Un agujero. Fragmentos del interior


        Es extraño… He deshonrado a la lluvia. No he sido capaz de ofrecerle al menos una lágrima de tinta. Qué vergüenza. Cuando llueva otra vez,  pondré a dormir este yo miserable y atareado que me inhibe y no me deja sentir. Mientras tanto, seguiré buscando un agujero entre las gentes para hundir ese yo que tanto duele…
 

martes, 14 de mayo de 2013

INSOMNIO


 
 
 

     
INSOMNIO

Los hombres traen sus lobos adentro. Los lobos traen sus ovejas adentro. Siempre. Y cuando llega la noche, sólo los lobos se arrancan las ovejas y las ponen a dormir. Inquietas y pervertidas, ellas amanecen contando hombres.

 

o

 

 Los hombres traen sus lobos adentro. Los lobos traen sus ovejas adentro. Siempre. Y cuando llega la noche, sólo los lobos se arrancan las ovejas y las ponen a dormir. Serenas y pervertidas, ellas sueñan que llevan hombres adentro.

 

miércoles, 6 de marzo de 2013


ARGUMENTO

 

El hermano de Isabella  dice que su amigo no existe porque no puede verlo. Cuando Juan le habla, él, con descortesía ciega, se aprieta las orejas con las manos. Pelearon  por esta razón. Están distanciados y no hablan. Hace más de seis horas que no tocan los juguetes. Temo que dejemos de existir.